Carpetas del destino

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- Sabes que eres al único que amo, ¿verdad?

Sus ojos aceituna rebosan de sentimientos, sus manos se cuelan bajo la chaqueta azul perlada de oficina. Sonríe y vuelve su mirada analizando todo mi rostro.

Suspiro a mis adentros porque no puedo rechazarla, sonrío de igual manera y sus mejillas de calientan. Me rodea con sus brazos fríos y me da un beso mezquino. Cargado de superficialidad.

Hace tres meses que había comenzado una relación tóxica con una de las modelos de mi industria, su nombre es Lila, alta de piel bronceada, buenas curvas y un lindo rostro. Una chica que a creces podía considerarse como adictiva si llegabas amar.

Pero no era mi situación, no la amaba, no la trataba como se supone se debe tratar a una novia. No era dulce ni amable con ella. Simplemente ella no ocasionada en mi esas sensaciones que escondía. Era perfecta físicamente, una chica que podía poner a sus pies a quien quisiera.

Pero no me causaba esos espasmos en el cuerpo, ni me hacía brincar de la emoción. Hasta la fecha no había entendido porque, ¿Por que no lograba enamorarme de Lila?, todos creían que nuestra relación era de lo más perfecto.

Que disfrutaba cada noche de su cuerpo en mi alcoba. Pero desde hace dos meses que saliamos, no le había tocado ni un pelo. Ella lo había tomado como señal de respeto y consideración, pero no existía nada de eso.

Ella me miraba de la manera más noble. Pero no era de esa manera en absoluto. ¿Por qué había comenzado a salir con ella?

Un día la encontré desnuda en mi despacho. Llorando y con algunas marcas de violencia en su cuerpo. Habían abusado sexualmente de ella y si los medios se enteraban su carrera se iba a ir por la borda.

Me pidió 5 meses de prueba, durante ese tiempo sería mi novia falsa. Con eso protegería su nombre y el de mi empresa.

Pero no existía más que eso.

De aquí a que ella intentara meterse muchas veces en mi cama era otra situación.

- Joder, ya comienzo a dudar de si eres Gay Adrien, nunca estas dispuesto a nada - se baja de mis piernas y acomoda su falda de tuvo- llevamos saliendo dos meses, en este tiempo no me has tocado... ¿es acaso porque vamos a terminar dentro se otros tres meses?

Su mirada acusante me hizo volver a la realidad, suspire y me levante. Caminé hasta el bordillo de la ventana y saque un cigarro del bolsillo de mi pantalón. Sentí sus pasos tras de mi, por esos tacones de aguja que a cualquiera le matan los pies.

Sus manos viajaron hasta mi abdomen y pego su cuerpo al mío.

- No tienes que contenerte....soy tuya Agreste - desabrochó los primeros botones de mi camisa manga larga- vamos vamos, no seas tímido, se que lo quieres también.

No sabía hasta cuando iba a insistir con ese tema. Comenzaba a pesarme su rogadéra de niña pequeña que quiere su caramelo.

- Estamos en el trabajo, deja los juegos Lila - aparte sus manos- si tanto quieres sexo vete tu a saber que haces para complacerte. Nunca dije nada de mantener una relación intima contigo.

Su rostro se volvió un manojo de frustración, sus mejillas se volvieron de color y se apartó con fuerza. Abotonó su blusa, tomo su cartera del sofá y a pasos largos se acerco a la puerta. Tome el pomo de la puerta y se detuvo.

- Fuera tampoco me tocas, pero haré que me lo pidas, nos vemos en la presentación amorcito - junta sus labios rojos fruncidos y lanza un beso-

Suelto una nube de humo entre mis labios y dejo el cigarro en el cenicero. Suspiro y me dejo caer en la silla giratoria frente al escritorio. Miro las paredes grises y los grandes ventanales de cristal.

Todo decorado entre tonos blancos negros y grises. No me hacían nada feliz.

Llevo mis manos a mi cabello y con la punta de los dedos meto las manos desde la raíz y luego peino hacia atrás.

Trato de encontrar la calma y relajar mi musculo de la entrepierna. La abstinencia no era una de mis mejores amigas.

Fuera tocan la puerta, le ordeno que entren y veo a mi mejor amigo asomar la cabeza. Me alegro al instante. Sonríe y pasa con un manojo de archivos que me quitan un par de quejas y malas palabras.

Hace poco había terminado una resma de archivos. Quería irme a casa.

- ¡Ey hermano! Buena la que se monto fuera. ¿Qué le hiciste esta vez a Lilita? - deja los papeles a un lado-

- ¿Qué se inventó esta vez? - el moreno hizo una señal con sus manos junto a la boca y jugo con su lengua a un lado de la mejilla- no suena tan mal, pero no paso nada.

Se ríe y se deja caer en uno de los sillones.

- Se nota, tienes una protuberancia muy grande entre la piel y la ropa. ¿Tu no necesitas viagra no? - muestra una sonrisa pícara que solo consigue ponerme incomodo-

- No digas obscenidades Nino - tomo uno de los archivos- ¿Nuevas propuestas de trabajo? ¿más gente?, creo que no será posible.

- Vamos amigo, sabes que fuera hay mucha gente talentosa que muere por trabajar contigo - su sonrisa crece- a demás este año son puras chicas guapas.

- Querrás decir chicas que se van a pasear por mi despacho como si de una pasarela se tratara, ya tengo mucho con Lila... no quiero más dolores de culo - sí, con esa expresión tal vulgar lo dije-

- Bueno bueno, de las 78 solicitudes ¿qué tal si solo aceptas una? De esa manera darás a entender que no cualquiera puede trabajar contigo - se levanta y comienza a buscar entre las carpetas-

- Elije tú, yo acepto lo que a ti te parezca - hice a un lado la pila de carpetas amarillas- yo solo quiero vacaciones....

- Pero si acabas de volver de vacaciones amigo - se cruza de brazos-

- vacaciones de Lila loca no. Solo... toma una carpeta al azar y manda a llamar a la próxima tormenta que me pedirá hijos en este despecho...

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- ¿Entonces que te dijo?

- Que decida a quien yo quiera.

- Menudo descuido de hombre- se ríe mi morena tras sus lentes mientras teclea una que otra cosa en su ordenador-

- Lo sé, pero ahora está en mis manos elegir la próxima acosadora del director buenorro alias caliente Agreste, no quiero otra borracha como Valeria - reviso uno a una las 75 carpetas-

- Uuhhh~ ¿Qué tal esta? - me pasa una carpeta- dice que tiene experiencia laboral en diseño personalizado. Puede entrar al departamento de diseño - se saca las gafas un momento y frota sus ojos-

- Espera si esta chica es....

- ¡Ah¡

- ¡Ah!

- Esto se va a poner interesante.

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