El nunca ha sido el protagonista, su papel siempre ha sido secundario, no destaca en ningún aspecto, no es hermoso ni inteligente, carece de astucia y carisma, su vida está gobernada por la monotonía, el es consciente del papel que siempre ha llevado en esta historia y por muy obvio que sea, se le da bien. Sus sueños y objetivos, uno por uno se amontonan formando una gran montaña, una montaña de decepción y lamento. El hecho de haber tenido una infancia fácil carente de problemas reales, no cambiaba que esta misma lo ahoga, pues para el una pequeña piedra es una muralla en su camino. Es adicto a los pequeños placeres fáciles de conseguir, que no requieren algún esfuerzo, como si de una una maldición se tratara que le obliga a repetir, ha probado tantas veces el mismo pastel que ya no le sabe a nada, aun así repite cada vez. Así ha sido su historia, pero han sido los mismos golpes los que han hecho que se vuelva a levantar, pues aunque la vida no le depara un camino de rosas, rendirse no es una opción ahora despues de todo lo que ha vivido, se dice así mismo "no he sufrido tanto para llegar solo hasta aquí" y bien puede ser que la vida le depare mil caídas, ha aprendido que aunque te caigas siempre te puedes volver a levantar y dar lo mejor de ti, volverá a fallar pero tiene la convicción de que tarde o temprano, triunfara.
