El clima era frío, hacia viento, las hojas de los arboles del parque se mecían de un lado al otro con tal gracia que resultaba relajante verlas, el parque era solo iluminado por los faroles de estilo barroco y la luz de la luna llena.
El parque siempre me a parecido un lugar muy pacífico y relajante, por eso es que siempre que salgo del trabajo (trabajo en una cafetería, soy mesera), camino por el parque hacia mi casa.
Todos los días paso por aquí sin ninguna angustia, pero hoy era diferente, desde que me adentre en la zona de picnics, siento que alguien me obserba, presiento que alguien me está siguiendo, pero siempre que me volteo para mirar atrás no veo nada, solo veo la obscuridad que consume los árboles, arbustos y algunas mesas de picnic, haciendo que el parque tenga un aspecto tétrico, lo cual es raro, nunca había pensado así del parque.
Llegué a una zona en la que había una gran fuente con diseños barrocos y peces pintados en el fondo para simular que nadaban en el agua, me detuve y me acomode mi sweater color salmón, me lo regaló mi mamá, le tengo mucho cariño, además es cómodo y calientito. Me abroche los botones, cuando termine me di cuenta de que estaban mal acomodados, me quite una bolsa del hombro que uso para guardar el uniforme de la cafetería y la deje en el frió suelo, lleno de hojas secas de árboles, empezé a desabrochar los botones y a medio camino, escuché un sonido, mi corazón se acelero, acaso fue... ¿Un arbusto?, ¿El viento?, ¿Un animal? O ¿¡Un acosador que a venido a violarme!?, Nop, definitivamente no debe ser un acosador, me quedé un momento sin hacer movimiento, luego que se me normalizó el pulso del corazón, proseguí con la tarea de reacomodar los botones del sweater.
Luego de terminar de acomodar los botones, tome la bolsa que deje en el suelo y escuche de nuevo un sonido, un crujido, fue como si algo saliera rápidamente de los arbustos, mire alrededor, sentí una corriente de aire en mi espalda y escuche pasos, alguien paso corriendo a mis espaldas, miré en todas direcciones, mi pulso se aceleraba, ¿Talvez si era un violador?, Algo pasó muy rápidamente frente a mi, apenas y pude distinguirlo, parecía un animal, uno grande, pero ¿Que animal corre tan rápido?, No hay más que conejos y ardillas por aquí. Pasaron unos cuantos segundos y escuche un gruñido, ¿Un perro?, Eso espero, decidí salir de ahí lo más pronto posible, tome mis gafas y las limpie con mi sweater y justo cuando me las puse, algo se lanzó sobre mí y me dio un zarpazo en mi brazo izquierdo, grite de dolor y caí al suelo, de mi bolsa salieron volando, el mandil de la cafetería y un trapo, intenté levantarme, pero de nuevo algo se lanzó sobre mí, no sabía lo que era pero gruñía y estaba en cuclillas sobre mi, solo podía divisar unos ojos que brillaban de un color amarillo intenso, estaba apunto de hiperventilar, sentía mucho pánico, esos ojos me causaban temor, estaba sudando, y si no tuviera 16 años, juro que me habría hecho pipi. Lo que fuese que estuviera sobre mi, estaba acercando su cara, sentía cada vez su respiración más cerca de mi cuello, quería gritar pero el miedo no me lo permitía, ya estaba viendo mi vida pasar ante mis ojos, estaba lista para mi muerte, pero justo cuando sentí una garra en mi cuello, un farol del parque se encendió y me permitió ver a lo que estaba sobre mi, al principio borroso, mi vista aún no se acostumbraba a la luz amarilla del farol, pero poco a poco empezé a ver, había un ¿Muchacho? Sobre mi, pero tenía una mirada asesina y los caninos le salían por la mandíbula, los colmillos eran como de lobo, tenía la boca como si fuera a morderme hasta separar mi cabeza del cuerpo, su nariz estaba arrugada y tenia el cabello café obscuro despeinado y esas son ¿Orejas?, Logré divisar las manos, tenían enormes garras y no traía zapatos, en su lugar dejaba ver sus pies también con garras y no puede ser ¿¡También veo una cola!?
El muchacho sobre mi seguía gruñendo, tal como lo haría un lobo hambriento, pero por alguna razón no me atacaba, lo mire a los ojos, aún tenia su mirada asesina, pero algo de él me resultaba familiar, ¿Que? ¡No! Definitivamente no puede ser eso, como voy a conocer yo a una bestia como esa. Seguí mirando a la bestia frente a mi y de la nada su mirada cambio de asesina a una de arrepentimiento, miró su mano que estaba lista para atacar y lanzó un extraño sonido, como cuando golpeas a un perro y se pone a llorar, retiró su mano y me miró, ahora había angustia en su mirada, se levantó o algo así, y se fue a cuatro patas hacia los arbustos...
¡¿Por el amor de...!? ¿Pero que acaba de pasar?, Mi corazón estaba a punto de explotar, sentía el sudor en mi frente y las lágrimas comenzaron a brotar, llore a cántaros durante unos minutos, ¡estuve a punto de morir! , casi podía sentir su garra cortando mi cuello y casi podía sentir como escurría la sangre y su horrible olor a metal. Pero por fortuna seguía con vida, -sigo viva- dije en un susurro.
Cuando logré calmarme, creo que pasaron aproximadamente 15 minutos, me levante y me revise la herida en mi brazo, no había sangre, a pesar del dolor que sentí, los cortes no eran profundos, ignore por completo el hecho de que la manga de mi sweater favorito estaba desgarrada y me levanté con ayuda de mi brazo que no estaba lastimado, mi piernas temblaban, mi cabello corto estaba hecho un desastre, no es que lo tuviera muy peinado, pero ahora estaba peor, me sacudí la tierra de la ropa y a lo lejos escuché un aullido de lobo, un fuerte aullido, fue tan maravilloso escucharlo, pero a la vez escalofriante. Me tape los oídos para no seguir escuchando, mis esfuerzos fueron en vano. Cuándo mis piernas dejaron de temblar salí corriendo del parque, sin mirar atrás, dejé mi bolsa con el mandil y el trapo tirados en el suelo, no me atrevía a volver por ellos.
Corrí, corrí y corrí, como por 5 cuadras hasta llegar a casa, tome las llaves de debajo del tapete que decía "bienvenidos" y con mi mano temblorosa abrí la puerta y entre a toda velocidad y con esa misma velocidad cerré la puerta ...
Me hice un ovillo en la puerta blanca de mi casa y espere a que mi respiración se calmara, el pasillo estaba obscuro, pero ya no tenía fuerzas como para levantarme a encender la luz, decidí quedarme ahí en la puerta, en el frió piso de losa blanca y con la tierra, sudor y lágrimas por todo mi cuerpo, aún así poco a poco me quedé profundamente dormida.
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Wolf Tail
WerewolfLa luna llena vuelve locos a los lobos... Y al parecer también al chico guapo que se sienta a mi lado
