Sin que cambiara la rutina de los Viernes, tiré mi mochila a la cama de mala gana. Como de costumbre, mi madre no estaba en casa. Bajé a la cocina. Me disponía a coger agua de la nevera, cuando vi una nota. La leí, y vaya, nada raro había allí escrito:
"Sara cariño, me tuve que ir corriendo antes de que llegaras a casa, me llamaron del trabajo. Te he dejado unos trozos de empanada de la que tanto te gusta en la nevera, y para después de comer, te he dejado unas magdalenas en el armario que está encima del fregadero. Buen provecho.
Con cariño, mamá❤️"
Una sonrisa se me dibujó en la cara mientras leía. Cada día me dejaba escrita una nota en la nevera, y a pesar de que tuviera un día malo, la escribía con todo el cariño de mundo. Desde que aprendí a leer, siempre me comuniqué con mi madre por notas escritas como esta, y rara vez, mensajes de texto. Mi madre trabaja en el hospital, es la jefa de la sala de urgencias, médica y nutrióloga, y casi nunca está en casa. Cuando era más pequeña, estaba al cargo de mi abuela, pero siempre rechazaba sus cuidados, ella solo me hundía diciéndome que yo no servía ni para echar agua en el vaso, que por qué no pude nacer hombre y ser más fuerte, tanto física como mentalmente. Ya hace 6 años que dejó de venir. Bueno, en realidad ella venía a cuidarme, pero yo le cerraba la puerta con llave, porque no veía necesario que viniera a ver cómo estaba cuando yo ya tenía cumplidos los 15 años, y también porque no iba a tolerar que me siguiera criticando.
Cogí la empanada que me había dejado mamá, y comí tranquilamente mientras revisaba Instagram. Me paré en las historias de un grupo de música bastante famoso en el momento que me gustaba bastante. Era Morat, y había una serie de historias que contaban que había un concurso para todas las fans del mundo. Me quedé boquiabierta cuando leí el premio del ganador o la ganadora: Un verano con ellos. Contenía un vuelo a Bogotá, con todo pagado, una estancia en el departamento de los integrantes de la banda y las fechas del viaje, que eran desde el 25 de Junio hasta el 5 de Septiembre. Obviamente, era para +18, por temas que no venían a cuento en el momento. Sin pensarlo dos veces, hice todo lo que ponía en las historias para poder participar. Mi corazón latía a mil, y mi cabeza solo pensaba en la misma frase. Una frase, más bien, una pregunta, que me carcomía día y noche.
¿Y qué pasa si gano?
