He estado vagando en mi cabeza, descubriendo que incrementa o que discrepa. Tardo más en entenderlo que en expresarlo, es por ello por lo que tal vez esto sea prolongue tanto.
Hace días me quedo pensando, noche tras noche, sobre lo que me hace sentir existente. Cuando la hora ya es tarde y no hay nada más que el silencio envolvente en mi habitación no sólo creo que sea el mejor momento para desmenuzar a Michel, sino que también es cuando mejor soy yo. Es como sentarme en una silla frente al espejo y hablar conmigo de l que ya sé. A veces tiende a ser contraproducente ya que las respuestas que imagino son cosas que yo pensaría y no siempre suelen ser lo correcto. Trazo ideas a futuro sobre lo que me gustaría ser o hacer, sobre posibilidades de lo que mi día fue y en cuanto puedo cambiarlo para después.
He tenido sueños extraños, no malos, ya que usualmente lo que ocurre en mi día o trasciende en mi mente antes de cerrar los ojos es lo que disfrutare mientras mi cuerpo descansa. A veces esos sueños retratan algo que me da miedo del futuro o del presente ambiguo que siento estoy teniendo.
Las personas necesitan algo en qué desempeñar el tiempo, pero por qué no siempre podemos elegir qué hacer con eso. O me gusta encasillarme ni mucho menos pensar que algo ya está destinado para mí, pero son tantas las cosas que atentan con esa idea que es cuando me aterra estar ante algo que no puedo evitar.
Claro, haré todo en mi para que no suceda, pero el pensamiento está ahí, merodeando para entrar cuando menos lo quiera. Es así como la mente te suele jugar mal, pero no creo que sea así como la gente lo dice "Tu mente te la juega mal". Para nada.
Creo que cuando algo no te deja en paz, ya sea algo malo que hiciste o algo que te causa duda es porque no está resuelto, no te has convencido de que ya has obtenido la suficiente satisfacción como para dejarlo ir, eso o que aún quieres algo de ello. Saber más, entenderlo más. Si bien dijera que eso último es algo que me pasa no podría negar que algunas veces son para juagar en mi cabeza. Ver qué otra ropa pude haber usado o que otro camino pude tomar para regresar a casa o cuántas veces pude decirle "Te amo" antes de pensar que no la volvería ver hasta dentro de un tiempo.
Sabes, esa necesidad de reafirmar algo que realmente sientes. No por una índole romántica, específicamente. Sino por enseñarte como quieres ser a los demás aunque para ellos sea algo común, ahí esta la satisfacción de amar sin saber si eres amado. No siempre todo es malo. Sin embargo, creo que se me pasa la mano con eso. No solía ser tan expresivo con eso, para nada. Me gustaba ser reservado, hasta ignorarlo conscientemente. Creo que haber tenido un cambio en mi vida detono eso y déjame decirte que no me arrepiento.
Carajo, imagínate verme después de todo eso y no sacar esa emoción para nada. Estaría enojado todo el tiempo, sería una persona fuera de mis cabales. Y es donde admiro que, aunque no sea la persona que solía ser, admiro que haya encontrado la paz en mi para verme como quise ser.
Pero volviendo al tema.
Las noches suelen ser esa antesala al sueño. Una premonición de lo que me está pasando y lo que veré para cambiarlo. Puede sonar como algo simple, pero aunque solo se muestra frecuente cuando hay problemas, aprendo bastante de ello. Creo que jamás hubiera imaginado el potencial que tendría de conocerme desde lo más íntimo.
Pero esos problemas... ah! Recuerdo que antes, al ser tan desinteresado ni sentía los problemas. Era la idea de "Como llegan a mí, se van" y aunque es bueno, por lo que conozco de ella, no suelo apelar a eso.
Creo que me he percatado que no estoy en mi equilibrio total. Temo a los problemas pero no quiero ignorarlos. Sólo necesito dejar de pensar.
Son problemas humanos y debo vivir con ellos, si no donde está el chiste de vivir, pero debo dejar de darles tanto contexto. Los veo como manchas cuando son sólo líneas.
YOU ARE READING
Calcetas y luces de setas.
Short StoryNo siempre se tiene un concepto completo de ti.
