"Hay alguien afuera, ahora estoy completamente segura. Se siente una respiración, se sienten pisadas, o algo como pisadas. Al parecer es la antigua razón de a qué ladran los perros en la noche, a qué le gruñen los gatos y del silencio de los grillos a cierta hora, bajo la luna o sin ella, se "siente" que hay alguien o algo ahí, mirando, susurrando, juzgando con desprecio y asco cada una de las horas vividas y por vivir.
¡Se acerca!, lo oigo, lo siento, lo huelo, los perros pasaron de ladrar, a llorar, y ahora, a guardar silencio, no hay gatos ni grillos al parecer, la luna se oculta tras negras nubes y un frío viento. Debo saber qué es (debo averiguar para poder tranquilizarme), camino hacia la puerta de entrada (debo saber, debo averiguar qué es), me acerco a la puerta, giro la manilla, salgo al pasillo, debo saber qué... (Silencio)."
