Capítulo 1

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Mi boca se hizo agua al contemplar mis dedos, estaban cubiertos de chocolate. Pasaban de las 12 del día y ya estaban listas las trufas que se servirían en la boda de hoy, me resistí lo más que pude pero cuando fui consiente mi dedo ya casi estaba en mi boca. Escuche la voz del Chef, corrí a la llave y abrí el agua caliente para poder lavar muy bien mis manos. La puerta se abrió y Carlos entro seguido del Chef, al ver sus filipinas blancas baje la mirada a la mía, parecía que una burbuja de chocolate exploto frente a mí; contuve un suspiro, lo más seguro es que hoy no estaría sirviendo a los comensales de la fiesta. Normalmente trabajo muy bien, sin ensuciarme, solo cuando me emociono de verdad me distraigo lo suficiente como para tener cuidado y termino hecha un desastre.

El Chef observo las bandejas que estaban en la mesa, sonrió y alzo la vista hacía mí.

—Muy buen trabajo, Candy.

Me sonroje un poco.

—Yo pienso que deberíamos de probar —Carlos estiro la mano, tomo una para él y el Chef —. Dios, esto es el cielo en mi boca —dijo con la boca llena del exquisito chocolate.

—Son perfectas.

—Gracias.

Las horas siguientes me la pase ayudando y limpiando todo lo que utilizábamos para terminar de preparar los postres que hacían falta. Desde hace dos días los tres no habíamos esclavizado preparando de todo tipo de dulces, pasteles, tartas y más; hoy se celebraría una boda en uno de los salones del restaurante. Los novios eran amantes del chocolate, pidieron específicamente que todo fuera de chocolate, ese era el tema de su boda. Por lo que había escuchado ambos eran hijos de empresarios de fábricas de chocolate, conocí a la novia y me encantaron sus ideas y propuestas, por ello me esforcé bastante en todo lo que el Chef me ordenaba hacer.

Estaba un poco molesta por no poder quedarme a servir, no había manera de que el Ejecutivo me dejara salir con la filipina sucia. Con todo el esmero que puse...

Suplicar no serviría de nada.

Entre los tres limpiamos la cocina, dejando solamente a la mano lo que nos pudiera hacer falta. Ayude a llevar las bandejas al salón, pasando por el pasillo vi a todos correr de un lado a otro, no era muy común el que se celebrara un evento ajeno al restaurante por lo que cuando sucedía las cocinas se armaban de todo un caos, principalmente cocina caliente. Alcance a ver a Dari, no la escuchaba pero estaba segura de que de nuevo le gritaba a uno de los meseros, reí, desde que la conocí se la pasaba discutiendo, normalmente con el mismo mesero. En momentos como este agradecía que repostería quedara alejada de las cocinas.

Al volver logre ver en la oficina del Ejecutivo a una chica. Era temporada de contratación, no me sorprendió mucho pero al ver al Chef Narayan entrar me quede parada para observar. Ese Chef era conocido por ser excelente en su trabajo, y lo principal, por odiar a sobre manera a las mujeres; en su cocina no había ninguna mujer, desde hace tres años que llegue aquí nunca escuche que una mujer trabajara en cocina Molecular.

—Yo me caí de la silla cuando John me lo dijo —comento el Chef —. Esa chica es la nueva Subchef de Narayan.

— ¿En serio?

—Sí, ella ya trabajo en algunos grandes y es excelente en esa área.

—Sera divertido de ver —dijo Carlos —. ¿Creen que dure mucho tiempo?

—No lo sé, la última vez que una mujer trabajo en Molecular solo duro unos días.

— ¿Entonces si han trabajado mujeres ahí? —pregunte sorprendida.

—Sí, ninguna estuvo en un puesto alto, antes de que Narayan llegara había tres mujeres —suspiro profundamente —. Solo duró lo suficiente para contratar hombres.

Sweet and BeautifulHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora