Capítulo 1

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Jenoveba (Beba)

–No, yo no puedo estar embarazada. – No podía creer lo que leí en los resultados de los estudios de laboratorio.

–¿Por qué no? Eres mi mujer. ¿O que no recuerdas aquella noche que te hice mía? – Darío parecía muy satisfecho con sí mismo.

–Sí, esa noche en la que te repetía que no. Una y otra vez. Sabes el riesgo que llevará este embarazo. ¿No recuerdas todo lo que pasó con Melany?

–Tu embarazo con ella estuvo bien. – Bebió de una lata de cerveza.

–Fue el siguiente que no lo fue. Perdimos a ese bebé. El doctor dijo que si quedaba embarazada nuevamente sería riesgoso para mí y el bebé. Pero no, el señor quería su noche de pasión. – dije cruzando mis brazos.

–Eres mi mujer. Es tu trabajo complacerme. Ven aquí. – Me tenido la mano, la acepte sentándome a un lado de el en el pequeño sillón.

–Deberíamos ser una familia. Estamos esperando a otro bebé. Yo no puedo hacer muchas cosas por el embarazo. Esto no debió pasar. – continué negando.

–¿Me vas a negar que no te gustó esa noche? – Tomo mi barbilla, haciendo que nuestras miradas se encontrarán.

–Estabas borracho, por dios. Esto no debió ser así.

–¿Entonces como Beba? ¿Cómo? – dijo en un susurro.

–Melany fue hecha con amor. Nuestro segundo bebé también lo fue...– Los recuerdos de esas noches me hacían sonreír.

–Pero eso ya hace años. Que no entiendes que yo ya quería hacerte mía. – Tomo otro sorbo de la lata.

–Ese es el punto. Tú querías porque quieres tener otro bebe, yo ya no quería más hijos. – la verdad si me hubiera gustado que se lograra el otro bebe y tener al que estoy esperando, pero me da mucho miedo que sea de alto riesgo. No quiero que el bebé corra peligro.

–Ya perdóname Beba. Mira, yo te voy a cuidar en tu embarazo. Veras que todo estará bien. Le daremos a Melany un hermano. Mi heredero. – me dio un beso en la mejilla.

–Está bien. – Dije un poco resignada.

–Ven vamos al cuarto. – Se levantó de golpe dejando la lata de cerveza a medias.

–Darío no. Yo solo quiero dormir.

–Yo no. Ya estas embarazada. No te puedes embarazar otra vez. – insistió.

–Que no quiero hacerlo Darío. Déjame.

Es lo malo de cuando toma. Se emborracha y piensa solo en sexo.

Él no era así. Era amoroso, considerado. Y ahora se ha obsesionado con otro bebé. Dice que quiere un heredero. Yo hice lo que pude para no quedar embarazada, pero por falta de dinero no lo pude evitar.

Hacía años que no se había tocado el tema. Melany ya tiene nueve años. Tres años después que ella nació, pensamos en tener otro bebé, pero hubo varias complicaciones. Termine perdiendo al bebé. Me dijeron que sería mucho riesgo si tendría otro niño.

Por eso mismo evitaba como podía las relaciones. Si podía lo hacía, y cuando había dinero, antes de que Darío lo empezará a malgastar en alcohol, compraba pastillas. Pero ya no.

Ahora no hay nada que pueda hacer. Darío a fuerzas quiere tener un heredero. Así que ahora estoy esperando un bebé. No solo tengo los riesgos por mi último embarazo sino por mí edad. No digo que sea vieja pero ya no es tan recomendable tener hijos después de los treinta años.

Vidas DistintasWhere stories live. Discover now