Toda la paz y tranquilidad de mi casa se vio afectada en cuanto mis primos Jeongin y Felix se mudaron conmigo. Su escuela quedaba más cerca desde mi casa por lo que me pidieron poder vivir junto a mí. Después de muchos ruegos acepté, al fin y al cabo mi casa era demasiado grande para vivir yo solo.
-¡A desayunar!- les grité a los chiquilines que tenía ahora bajo mi responsabilidad.
-Jisungnie, ¿puedes decirle a Jeongin que madure de una vez?- dijo Felix entrando a la cocina.
-Jisingnii piidis dic..- se detuvo notando que diciendo eso no estaba actuando muy maduro. -Felix está pasando por una crisis amorosa y se la agarra conmigo.- concluyó levantando los hombros.
Miré a Felix para confirmar si lo que decía su hermano era verdad, éste puso los ojos en blanco y con un gesto preocupado e incómodo se limitó a decir -No es nada.-
Estaba por preguntarle si necesitaba hablar pero el sonido de mi celular sonando me interrumpió. Vi en la pantalla el número de Minho, mi mejor amigo, y respondí de inmediato.
-¡Minho!- habían pasado muchos días desde la última vez que hablamos.
-Han- su voz sonaba quebrada, lo que todo en mí entró en alerta -lamento molestarte tan temprano pero necesito ayuda.-
Me alejé a la sala para poder escuchar mejor, ya que los hermanos habían empezado a discutir. -¿Qué sucede?- pregunté. En mi cabeza se presentaron miles de posibles motivos por los que él podría estar así. Sólo oí como sorbía su nariz, por lo que pude entender que se encontraba llorando y eso me preocupó aún más. -Minho ¿qué está pasando?-
-Terminé con Soyeon.- escupió finalmente -No tengo a donde ir, no quiero molestarte per-
-Ven a mi casa.- le interrumpí. -Ven ahora.-
-Está bien.- suspiró.
Colgué la llamada y volví a la cocina.
-Minho vendrá y tal vez se quedé un tiempo con nosotros... No pregunten, sólo comportense por favor.- dije intercalando miradas a cada uno de los hermanos.
-Por mí no te preocupes.- dijo Felix levantándose de su asiento y llevando a lavar su taza. -Ya me voy.-
-Felix.- lo detuve -¿Algo anda mal?- pregunté en voz baja.
Felix miró al piso y rascó su nuca, tal vez buscando las palabras correctas para decir. -Yo.. ¿Podemos hablar luego? A solas..-
-Claro, hablamos más tarde.- toqué su hombro para darle tranquilidad.
No sé qué podría estar pasando. Ni siquiera sabía que Felix tuviese novia o algo. Sin embargo, podía ver que algo le preocupaba, y haría lo que estuviera a mi alcance para ayudarlo.
Cuando mis primos se fueron a su escuela, la casa quedó en completo silencio. Me senté en el sofá y prendí la tele para que por lo menos su sonido me hiciera compañía.
El sonido de un auto estacionando hizo que me levantara y mire por la ventana. Vi el auto de Minho justo frente a mi casa. Lo observé durante unos largos minutos hasta que dignó a bajarse y caminar hacía mi puerta. Antes de que llegara a ésta la abrí y esto ocasionó que mi amigo se asustara debido a que estaba distraído.
-¡Hey!-
-Hannie- dijo con una sonrisa forzada mientras sus ojos se colmaron de lágrimas.
Abrí los brazos y él no dudó en acercarse y abrazarme con fuerza.
Conocía a Minho desde que éramos pequeños y a pesar de que me había mudado, nuestra amistad siguió y nos seguimos viendo cada vez que alguno tenía algún problema, para darnos apoyo. Había estado a su lado en momentos difíciles y sabía que siempre que se sentía mal necesitaba un abrazo que le transmitiera que todo iba a estar bien.
Luego de estar varios minutos abrazados, y que Minho soltara unas cuántas lágrimas, fuimos adentro. Preparé un té para cada uno y nos sentamos en la cocina, en silencio esperando a que alguien hablara.
-Ella simplemente dijo que se enamoró de alguien más.- soltó finalmente mientras no le quitaba la vista a la pequeña cuchara que tenía girando dentro de su taza. -Que nunca olvidará todo lo que pasamos juntos pero que ya no siente nada por mí.-
No supe qué decir, esas palabras me dolieron, no podía imaginar cuánto le dolían a él.
-Sé que..- continuó mientras secaba una lágrima que estaba cayendo por su mejilla. -no soy la mejor persona del mundo, ni la más apuesta... Pero dejé todo por mudarme a una ciudad completamente nueva para mí, sólo por ella. Y ahora sin más... Me dejó solo y sin un lugar donde ir.- finalizó.
-Min- lo llamé para tener su atención. -Eres la mejor persona que conocí en mi vida. No te culpes de algo en lo que no tuviste nada que ver. Sé que este momento es difícil para ti pero no estás solo, me tienes a mí, y puedes quedarte aquí el tiempo que quieras.-
-No quiero ser una molestia o un peso para ti Hannie.- suspiró.
-No digas eso, no lo eres. Podremos vivir cómodamente aquí, no te preocupes.-
-Gracias... De verdad.-
Conforme iban pasando las horas seguimos hablando de cualquier cosa que se me ocurría y pude sacarle unas cuantas sonrisas. Ya se sentía más cómodo, como solía ser usualmente conmigo, y el rojo de sus ojos iba desapareciendo poco a poco.
Las horas pasaron y ninguno lo notó. Era mi día libre en el trabajo por lo tanto no presté atención al reloj. Los hermanos volvieron de la escuela y Jeongin se la pasó bromeando y contando anécdotas de su día. Por otra parte, Felix llegó muy callado y se fue a duchar. En cuanto salió lo seguí a su habitación aprovechando que Jeongin estaba distrayendo a Minho con sus juegos de consola.
-¿Puedo?- pregunté abriendo lentamente la puerta.
-Si, Jisungnie, adelante.- dijo sentándose en su cama sabiendo a lo que iba.
-Ya estoy aquí... ¿Qué es lo que te tiene tan preocupado?- pregunté sin rodeos.
-Hmm... es... difícil.- dijo jugando con sus manos. Podía notar sus nervios. Felix siempre fue una persona transparente. Todas sus emociones estaban siempre expuestas.
Puse una mano en su hombro para tranquilizarlo y éste me miró durante unos segundos y volvió a bajar la mirada.
-Me... gusta alguien.- intentó sonar tranquilo pero pude notar como su voz tembló.
-Oh bien, y ¿se lo has dicho?-
-No.-
-¿Por qué?-
-Tengo miedo.- dijo casi inaudible debido a que las lágrimas estallaron en sus ojos.
-¿Miedo de qué o a qué?-
-Es la primera vez que siento esto y... es imposible.- las lágrimas seguían cayendo por su cara y no levantaba la mirada de sus manos.
No entendía qué estaba pasando, nunca había visto a mi primo así. Se veía demasiado débil y algo de todo esto le estaba doliendo demasiado.
-¿Por qué imposible? ¿Acaso ella está con alguien más?- pregunté confundido.
-N-no es... Me g-gusta...- tragó saliva y me miró por un momento, sentí que tenía miedo de lo que estaba a punto de decir. -M-me enamoré d-de un... chico.-
YOU ARE READING
Soulmates | Minsung | [EN PAUSA]
Teen Fiction-No sé que está pasando... Estoy muy confundido.- -También lo estoy...-
![Soulmates | Minsung | [EN PAUSA]](https://img.wattpad.com/cover/161183543-64-k619250.jpg)