Solo tuve que decir sí para que la locura me arrastrara, ella tomó el mando de piloto y yo solo pude sentarme para ser el invisible compañero opacado por la chica fósforo en esta carrera de parejas, los motores se encendían uno a uno, cambiando la temperatura del constante ambiente helante a una intermitente brisa de calor. Los vehículos bípedos empezaron a zarpar en el mar de edificios hundidos en el capitalismo consumista; he aquí nosotros la juventud inflada en hormonas que nos acostumbramos a revelarnos y hacer lo que nos da la gana, aun si en el proceso echamos abajo los caminos que tanto costó a nuestros padres.
En el primer tramo me solté de su cintura, me di cuenta de lo ridículo de que un hombre como yo, que no expresa sentimiento ni emoción alguna, que pasa de todo y todos por el inicuo sentido del aburrimiento; solté la amplia y cálida cintura de la chica más resplandeciente que mis negras pupilas han visto, la chica con quien he descubierto la verdadera amistad, el simple odio y tal vez el confuso amor, nos hemos acostumbrado a separarnos sin regresar a ver, a cada cual tomar su papel definido en este drama de insensateces, confusiones, risas llantos y sobre todo suspiros; cambie su calor por la frialdad de los soportes traseros de la demacrada motocicleta. Su cabello con impregnado olor a café era incómodo de soportar, pero no tanto como su delicada nuca acompaña de un pequeño e irregular lunar adjuntado al borde izquierdo de la base de incandescentes hilos, eso simplemente me provocaba un sudor nervioso y unas ganas de soltar los semi-soportes y volver a esas caderas de tacto sensual, para evitar otra clase de tacto indebido, giré mi completa cara, siendo apenas una leve brisa su fragancia distintiva; entonces, vi las lumbreras y personas de cada rincón recorrido, desde que me gire, todos eran centellas, cada una de distinto color y forma, todo sin perfil pero hermoso, todo y todos eran bellos aún sin profundizar en ellos. Poco a poco fuimos saliendo de lo urbe, los postes más grandes, grises y llenos de muchos más bits de luz, se iban achicando hasta convertirse en pequeñas casas dispersas en la desaceleración de la pendiente, no me percate que Llanna ya se había dado cuenta de mi asombro, y con el sigilo y brevedad del viento; nos separó del resto del grupo, nos dirigimos a un pequeño túnel que era puente para el resto de participantes, dijo mi nombre apenas audible para mí y completo en tono más fuerte -No es que te aburras de todo- levanto los brazos soltando el manubrio gritando -wwwwooooo!!!- mientras cruzábamos el atajo, palidecí ante su suspicacia, la sangre se me convirtió en un supor cardiaco y delirante, me desespere en el brillo de mi muerte pero en el instante que salimos de él y concluyo -Es que te olvidas de la hermosura que hay en tu alrededor- divise su sonrisa roja y grande, que transformaba su rostro en una escultura arrugada por la sincera alegría, que movía todo su sedoso perfil y me dejaba gozar de un suspiro más.
Verla retomar el mando me dio tranquilidad y me provoco el pensar, pensar que no solo he sido un completo idiota al que no solo se le viro la tortilla sino que toda la masa se le embarro en la confusión de no saber que era el Amor, como se sentía el estar enamorado, hacia donde se dirigían mis latidos cardiacos, simplemente, un idiota que no sabe Amar. Sabía yo que Elissa pregonaba hermosura juvenil, que estar con ella era para sonreír, eso abrió mi mente hacia un mundo de gustos y sabores, la mayoría superfluos y banales pero que hacían su cometido, entretener, pero que eso no era ni por cerca lo que yo anhelaba conocer. Era feliz en mi ignorancia, pero ¡¿Por qué tenía que llegar esta chica envuelta en una llama de locura que fraganteaba madurez?! ¿Por qué puse mi esfuerzo en conocerla para luego frustrarme en rumores estúpidos? ¿Por qué me faltaron las agallas para confrontar los días de incomodo afecto? ¡¿Por qué me dedique a suspirar y no actuar?! Esta chica ha persistido en entrar en mi corazón cuando en mí apenas nacía la duda si era verdad que también yo tenía corazón.
Entendí la respuesta al enramado de mi corazón, La Amaba, la Ame no en el instante en que la vi pero si con el tiempo que compartí. Me llene de emoción, ilusión juvenil, de esa que abundaba aquella noche, y decidí imitarle, levante los brazos, grite, poco a poco me levante en el asiento confiado en su forma de manejar la situación, ella siguió mi juego y se levantó en la base del Abespa, me agache un poco para abrazarla desde las costillas, para juntos disfrutar de la fuerte brisa que traspasaba nuestro ser por medio de nuestra pasión, creí empecé a recuperarla, que nuestros corazones tamboreaban al mismo ritmo, que nuestras caricias tenían más calidez que el beso de una pareja de ancianos, que nuestros cuerpos bailaban sin moverse; en el insomnio del fantástico momento un obstáculo imprevisto, otra patada de la vida, una invisible piedra, nos hizo rebotar y rodar en la verdosa oscuridad estrellada sin luz artificial, trate de asegurar lo que más pude la seguridad de ella abrazándola fuerte y recibiendo gran parte de los golpes. Nos vimos recostados, ella sobre mí, entre las risas solté mi resguardo, di libertad en mi corazón y la besé, -Te Amo, seré tuyo- dije desde el corazón y el cerebro, ella solo dejo caer dos lágrimas en mi rostro que no mojaron mi corazón más de lo que mi llanto lo seco, salió corriendo, no solo de espanto de ver su cacharro aún más dañado sino que vi en sus ojos un mezcla de dolor, sorpresa y Amor, la calidez de sus lágrimas y la frialdad de sus pies solo me incitaron a no dejarla ir a sola sufrir, deseaba abrasarla, con besos escucharla, en la sincera realidad solo acariciarla, Solo Amarla, me levante con la sensación de estar moqueando pero con la intención de entregarme por completo, no di muchos pasos pero mis piernas dejaron de temblar y se empezaron a desvanecer, mis ojos se pusieron pesados y cuando revise con mi mano me sentí desaparecer, vi un carmesí brillante para por fin caer en la oscuridad inconsciente. La Amo, ahora lo confirmé, y aquí en la melancolía me arrepiento porque nunca actué, Solo Suspiré.
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Solo Suspire
Short StoryUn chico sube a una experiencia llena de pavor y con la incognita de si no puede estar peor.
