Volteo a ver a todas las personas, me siento inquieta y mi corazón palpita mucho. Empiezo a caminar mientras voy saludando.
-Hola-
-Hola- respondo con un sonrisa, estoy dispuesta a caminar cuando de repente...
-¿Como estas?- si supiera como odio esa pregunta.
-Bien, gracias- esa es mi respuesta, siempre contesto igual para no entrar mas en detalle, mantengo la sonrisa, no quiero ser descortés ni nada por el estilo, solo quiero irme.
-Y ¿Como sigues con tu... problema?- noto como lo dice con nerviosismo e incomodidad, pierdo mi sonrisa poco a poco, no quiero seguir enserio quiero irme pero no quiero hacerlo sentir mal.
-Bien estoy bien, gracias- mis palabras no salen como lo esperaba, ahora soy seca y estoy seria, sin mas me voy a sentar.
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La mascara de la felicidad
Teen FictionCasi todos han sentido la gran tristeza y condición de cuando uno se muda de casa en la niñez y/o adolescencia, sin embargo ella siente algo mas.
