Eran las 6:00 de la mañana tan álgida y silenciosa como siempre. La alarma interrumpía tal silencio con un pequeño temblor en la mesita de noche que se hallaba junto a la cama, despertando exitosamente a la pobre chica de pelo azul, apresurandose a levantarse y alistarse al recordar que era su primer día de clases, ¿sería ésta la nueva rutina después de unas largas vacaciones? Vacaciones que se hacían eternas por tanta mudanza e inmigración de la chica junto a su hermano mayor. Ambos provenientes de Francia, tendrían que acostumbrarse a la cultura y a la gente de los Estados Unidos de América, ¿pero qué importancia tiene el orígen de las personas? Vinieran de donde vinieran, cualquier humano sobre éste planeta sería difícil de entender para Misty, la chica de pelo azul con actitudes cohibidas y hasta un poco remilgadas. Misty terminaba de prepararse para ir a clases, rumbo a una nueva aventura para expandir sus conocimientos y... ¿Quién sabe? Quizás tener nuevos amigos.
Misty: ¡Frank, levántate, ya son las 7 y media de la mañana y tenemos que ir a clases! -- Gritaba Misty mientras golpeaba la puerta de la habitación de su hermano 2 años mayor que ella, el cual responde rápidamente abriendo la puerta mostrando prisas.
Frank: ¿Y se te ocurre levantarme cuando ya estás arreglada? ¡Eso se dice antes!
Ambos estaban listos para ir a su primer día en el Instituto, Misty llevando un conjunto bastante decente a diferencia de su hermano, que parecía haber tomado cualquier prenda que alcanzace primero su campo de visión tan poco confiable, llevando así un atuendo que muy probablemente había sido usado con frecuencia sin haber pasado por una pequeña limpieza. Llegando a las 7:55 de la mañana, a unos 20 minutos de iniciar la jornada escolar.
Frank: Oye, Misty, ¿estás nerviosa? Se te nota por la manera en la que miras a las demás personas. -- Señalaba mientras caminaba despreocupado con ambas manos en los bolsillos, encontrando una moneda europea entre las telas baratas de su pantalón, alegrandose por un momento de su pequeña fortuna hasta recordar que de poco o nada sirve un penique así en un país diferente.
"Obviamente estaré nerviosa si conoceré a tanta gente nueva... Quisiera haber tenido clases domésticas, a mis anteriores compañeros les gustaba molestarme o algunos se la pasaban fumando cuando el profesor no estaba." Pensó Misty mientras se fijaba en un reloj analógico de un cartel electrónico apenas llegar al Instituto, despidiéndose de su hermano y tratando de orientarse entre los salones de clase. Al encontrar el lugar que estaba buscando, entraba tímida sin buscar llamar la atención de nadie, sentándose en la silla más cercana al escritorio del profesor, como era de costumbre.
Misty echaba una ojeada a sus compañeros sutilmente, la mayoría hablando de sus típicas estupideces de adolescentes, su mirada se cruzó con la de una chica albina que estaba acompañada de su amiga aparentemente más eufórica que ella, Misty se incomodó un poco y decidió quedarse mirando al frente. Al cabo de un rato, se acuerda de haber metido un libro en su mochila, la famosa obra literaria del icónico Lewis Carroll... Siendo éste el escritor, era evidente que estaba por reanudar la lectura de "Alicia en el País de las Maravillas", que a pesar de su contenido dirigido a un público más infantil, era una historia que le fascinaba a Misty por su capacidad para darle la bienvenida lector a un mundo de locuras e incoherencias a niveles estratosféricos, mundo que ya había visitado con anterioridad pero que no parecía de más el empezar la lectura nuevamente, aunque ya avanzada un poco en la breve trama del libro.
20 minutos fueron suficientes para la llegada del profesor, cuyo horario parecía un poco enrevesado por iniciar un nuevo año escolar, dando una explicación razonable a su ineficiente puntualidad. Coloca su maletín en el escritorio y sostiene la tiza algo gastada que se posaba sobre el saliente del pizarrón, escribiendo "Sr. Alfred Newman" en letras grandes y mayúsculas, girando en dirección a los estudiantes que ya se encontraban en su mayoría sentados, y uno que otro dormido o sin prestar mucha atención.
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Red Moon
HorrorEl mundo es invadido por un pandemonium comandado por Satanás, quien busca el fin de la raza humana por motivos totalmente desconocidos para los protagonistas de ésta historia, unos inocentes estudiantes de preparatoria que deben afrontar grandes od...
