*Narra Raoul*
Agoney y yo estamos a punto de salir al escenario, ambos estamos muy nerviosos y nostálgicos, hoy es el último concierto de la gira de operación triunfo y el último manos vacías que compartimos sobre el escenario, juntos.
Miro a Ago mientras se retoca el pelo, joder, está precioso. Él me mira y me sonríe, yo me sonrojo y aparto la mirada.
Lo amo, lo amo muchísimo, pero jamás seré capaz de decírselo. Nos liamos en la academia un par de veces pero a la hora de hablar de sentimientos yo nunca era capaz de mostrarlos, y Agoney terminó cansándose, y no lo culpo.
Ago: ¿Nervioso? *pregunta acercándose a mi*
Raoul: Bastante.
Roi: Chicos os toca.
Me paso la mano por el pelo y en cuanto suenan las primeras notas, salgo al escenario. Canto desde lo más profundo de mi corazón, decido, al ser la última vez que canto esta canción, ponerle toda la verdad que siento. Agoney sale y me observa, ambos bajamos por las escaleras, miro al público, y vuelvo a mirarlo a él.
Llega el momento de cruzarnos. Como siempre me acerco a él atacado de nervios, tenerlo cerca siempre me resulta un reto. Agoney se acerca, aparto la mirada debido a que nos separa una muy corta distancia y no me veo capaz de contenerme.
De pronto hace algo que me sorprende. Coloca sus dedos en mi mentón y gira mi rostro para colocarlo de nuevo, frente al suyo. Sus ojos brillan, y estoy seguro de que los míos parecen dos bombillas, como cada vez que lo miro. Noto como me tiemblan las piernas, siento como mastica cada palabra que dice la canción, noto como me lo cuenta más que lo canta.
Ago: "Y es el juego el que, me da la vida"
Finaliza su verso y yo me quedo mirando a la nada, paralizado. Cuando despierto del trance comienzo a andar y continuo cantando.
Vuelve a cantar él, coloco mi mano en mi pecho.
Ago: "cuando se trata del amor"
Canto con él, el público chilla y yo sonrío.
Volvemos a juntarnos, él me tiende su mano y yo la agarro, cuando siento que se va a ir la aprieto y la llevo a mi pecho de nuevo, él me mira y siento que voy a derritirme ahí mismo. Cierro los ojos sintiendo el calor de su cuerpo y de su mano. Observo nuestras manos entrelazadas, acaricio la suya y me deleito con el contacto de su piel, tan suave y cálida.
Suelto su mano y seguimos la canción. Cuando se acerca el final, decido levantar un dedo. Él lo capta enseguida y me doy cuenta de que acabo de declararme con un gesto de lo más estúpido, pero que nosotros dos entendemos muy bien.
La canción llega a su fin y juntamos nuestras manos, el público dice el lema y finalmente, salimos del escenario.
Miro a Agoney el cual no me quita los ojos de encima. La vergüenza me inunda y decido marcharme de allí, pero entonces ocurre algo que no me esperaba.
Ago: Raoul espera. *dice agarrando mi brazo*
Raoul: Lo siento..*digo y él niega con la cabeza, llevando su mano izquierda a mi sonrojada mejilla*
Raoul: Agoney dios es que..
Ago: Es que..¿qué? *dice sonriendo*
Raoul: Quiero..quiero besarte.*digo mordiendo mi labio mientras agarro su mano derecha*
Ago: Bésame.
Lo miro fijamente a los ojos, en los cuales me pierdo unos segundos. Acerco mi boca a la suya, rozo nuestros labios lentamente y ambos cerramos los ojos. Llevo tímidamente mi otra mano a su cintura y él coloca instintivamente su mano en mi nuca. Dejo un pequeño pico en su boca, me separo y dejo que nuestras respiraciones se mezclen, noto su agitada respiración, no soy el único que está nervioso.
Vuelvo a acercarme, llevo mi mano a su pecho y entreabro mis labios, atrapando los suyos con los míos. Agoney pega completamente su cuerpo al mio e introduce su lengua. Sus labios me acarician como si fuera de cristal y al separarnos, aunque aún tengo los ojos cerrados, soy consciente de su sonrisa.
Raoul: Estoy enamorado de ti.
Lo suelto sin más, sin rodeos, sin más excusas, porque ya han habido suficientes. Abro los ojos para ver su reacción, él me mira sorprendido y sin decir nada, se lanza a mi boca. Yo lo recibo con gusto y correspondo su beso. Al separarnos de nuevo nos miramos y sonreímos, sonreímos como nunca. Vuelve a llevar su mano a mi mejilla. Lo hace con delicadeza, desliza su dedo pulgar arriba y abajo de esta, suavemente, como si fuera a romperme.
Ago: Yo también, chiquitín. *dice juntando nuestras frentes*
