– ¡No puedo creer que hoy es el último día de clases! –Gritaba emocionada una niña de cabello café.
– ¡Sí! Ah –suspiró– ¡Por fin! Descansar de esta escuela mugrienta.
– Uy si... Ya no tener que ver a estos molestos compañeros del salón.
– Si... Aunque tristemente ya no verás a tu crush~
– ¡Cállate!
– Ay por favor. Llevas 2 años esperando que te noticies ¡Pero tú tampoco haces méritos para que te note!
– Ah~ Lo sé –Respondió, sentándose en su banca, volteando la silla para quedar frente a su amiga. Se le había bajado la emoción inicial, pues estaba de pie.– Pero ¿Cómo quieres que haga? Sí... Sólo con que voltee un micro-segundo hacia mi estoy boba –Mencionaba mientras miraba al techo con expresión tonta.
– Ash, eres un caso. –Le recordó. Desvió su mirada a la ventana y rápidamente pudo divisar a cierto rubio– Hey~ mira quien está esperando~
– ¿? –El comentario le saco de su trance y se dirigió a la ventana, una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios– ... ¡Ya! –Hizo unas señas con las manos para luego girar donde su rizada favorita– ¡Vamos!
– Pero si todavía falta- –Ring, el timbre acababa de sonar, anunciando ¿Qué? Que las clases por fin, habían terminado, –al menos por ese año–.
El alboroto se escuchaba en todo el salón, muchos del mismo habían acordado hacer como en "High School Musical".
Tirando papeles cuando la campana sonara, y salieron cantando. Para no ser el curso más unido, sí que se prestaban para esa clase de cosas.
Nuestra protagonista solo gritó y alzo los brazos a la señal. Y, misteriosamente, a varios cursos se les había ocurrido la misma brillante idea que a ellos para ese año. Solo que se escuchaban diferentes tonadas y ritmos de diferentes películas y series para ese particular fin de año.
– ¡Derek!
– ¡Mellea!
Ambos gritaron en forma de saludo, mientras que la de menos churros se tiraba a los brazos del muchacho.
– ¿Qué haces aquí?
– ¿No te dije que te iba a venir a ver?
– O sea, sí, pero, pensé que decías irme a ver a la casa.
– ¡No! ¿Cómo crees? Si solo desde mi casa a la tuya es bastante lejos. Más cerca queda tu colegio y de ahí al Mall.
– ¿Y cómo por qué al Mall? ¿Alguna ocasión especial o algo así?
– No realmente ¿O qué? ¿Necesito una "excusa" para estar con mi castaña favorita? –Decía mientras la movía de un lado al otro en el aire.
– Mejor los dejo, par de tortolos. –Se despidió la tercera– Más tarde te llamo, Mel.
– Okey~
– ... ¿Si escuchaste lo que dijo? –Pregunto por la falta de reacción de su amiga.
– ¿Qué?... ¡! ¡Vuelve aquí! –Gritó, al darse cuenta de lo que le había dicho.
– ¡Bye~!
– ¡Suéltame, Derek!
– Noup. Que luego me la matas, loquilla.
– Pero-
– No.
[...]
– ¿Por qué me compraste ropa?
