Que irónico... gritamos pidiendo ayuda y todos se hacen los sordos. Cuando sonreímos, todos se acercan para robar nuestra felicidad. Pero en mi caso, solo engaño a las personas. Mi felicidad no existe; solo dibujo una línea tan real en mi rostro, que cuando se acercan no pueden robarme nada, no pueden sacarme lo que no tengo.
Sigo mintiendo cuando me preguntan como estoy. Cariño, no creas todo lo que te dicen.
Amigos... si todavía tengo alguno, quiero que sepan que los necesito, aunque me quede callada, quiero saber que están ahí para mi.
YOU ARE READING
Feeling
Poetrysolo el escritor sabe a quien se lo dedica, y solo el lector sabe en quien piensa cuando lo lee.
