Capítulo 1: La Medicina

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Recuerdo estar en el psicólogo sentado junto a mi madre en la sala de espera mientras ella hojeaba unas revistas viejas de la "Paula", corría diciembre del año 2010, para esas fechas Santiago ya estaba con un calor espantoso, la sala de espera era de esas clásicas con colores muy opacos y una mezcla de olores auspiciados por desodorantes ambientales y sudor humano. La secretaria del psicólogo, una vieja con pinta de sapa leía un libro de horóscopo chino. Era una imagen totalmente absurda. Estaba escuchando un disco de Los Tetas, buena banda chilena. Mis hermanos siempre me dicen que en la época que Los Tetas sacaron sus discos fue la mejor época para la juventud chilena, eran más bohemios, para mí eso era lógico si era una generación que creció liberada de una dictadura, era obvio que iban a ser muchos más liberales.

Yo crecí en una generación más promiscua, donde las pulseras fluorescentes eran consideradas medallas de victorias en fiestas. A decir verdad me daba asco eso, pero no porque fuera promiscuo, sino más bien porque nunca tuve éxito con ello.

Que buenos discos sacaron Los Tetas por la cresta, si la sala de espera no fuera tan de funeral, sinceramente estaría bailando ahora.

-Franco, Franco.

Mi mamá me trajo de vuelta a la realidad con un fuerte empujón, "ah, qué pasa" respondí.

-Te están llamando, te toca entrar

-Ya, voy.

Mientras me paraba para entrar me topé con la persona que estaba antes, una joven mujer de unos 20 me imagino, andaba con chaleco en plena primavera, supongo que debe venir de una depresión y tiene cortes en los brazos. 

Franco está de regresoStories to obsess over. Discover now