Jorah

21 1 1
                                        

Era la tercera vez en la noche en la que Eliot Smith se volvía insoportable. Durante toda la noche habían sido llamadas insistentes, que obviamente ignorado. Nunca creí que aquel chico de cabellos castaños fuera sumamente insoportable, ya no lo aguantaba y estaba a un solo paso de mandarlo a volar. Sabía que debía haberlo hecho antes, pero mi gran humilde y bondadoso corazón no me la había permitido. Siempre me había preguntado cómo podía ser tan estúpido y dejarme llevarme por mis emociones.

La respuesta era mi madre. Aquella mujer me había criado con un sentido de nobleza único, que obviamente yo había heredado. Mi padre siempre había tratado de suprimir aquello, pero nunca lo consiguió. Nunca fui, no soy y no creo que sea el tipo de chico que mi padre quería. Rudo, autoritario y estricto. Era todo lo contrario.

Pero sabía que su sangre corría por mis venas y yo tenía un límite, al llegar aquel límite podía convertirme en el peor canalla posible; y Eliot estaba logrando aquello. Deslice mi dedo en la pantalla y lleve el teléfono a mi oído, tenía que parar esto de una vez por todas.

-¿Qué quieres?-le pregunte con un tono severo y autoritario, sabía que al otro lado de la pantalla Eliot estaría verdaderamente sorprendido por mi actitud, habían sido las pocas veces que me había visto o escuchado de aquella manera, casi todo el tiempo me había comportado como un terroncito de azúcar, dulce y tierno, pero que se desboronaba poco a poco.

-Ey nene no te comportes de esa manera, por favor no, me lastimas-se quejó. Pero algo dentro de mí exploto. Como se había atrevido a decir eso. Él había sido el mayor culpable de mis sufrimientos y ahora él era el que se hacia la víctima.

-¿Enserio Eliot Smith?, no puedo creer que  digas eso. Acá el único que causa sufrimiento eres tú. O te recuerdo lo que hiciste-mis palabras eran como dagas,  sabía que le daba justamente donde le dolía. Tal vez no eran palabras severas que verdaderamente lastimaran, pero a él si.

-Lo sé, lo sé. Y en verdad lo siento. Lo único que quería era hablar contigo. Algo civilizado.

-Pues no creo que a las tres de la mañana sería un momento adecuado para hacerlo. Por favor déjame descansar Eliot, quiero dormir y no has parado de molestarme la vida y arruinarmé la noche.

En aquella parte había mentido muy forzadamente. La verdad es que no estaba durmiendo. Había decidido que aquella noche de sábado, seria noche de películas, palomitas y helado. Eran cosas que yo mismo me complacía, no era de ese tipo de persona que para disfrutar algunos momentos de tu vida tenías que estar acompañado. No, yo era un tipo de chico que disfrutaba su soledad en ciertas ocasiones. Pero desde la primera llamada de Eliot a las once, prácticamente lo había estado estropeando todo y eso me enfurecía.

-Eliot enserio quiero descansar por favor para, déjame de molestar la vida por lo menos una noche. O mejor hazlo para siempre, esa opción sería más viable para los dos-confesé, era algo que tenía que decirlo, esa frase estaba atorada en mi garganta, ya quería salir de allí.

-No bebe, no digas eso. Yo no quiero que eso pase. Quiero arreglar las cosas contigo y mejorar por ti.

Creo que varios meses atrás lo más seguro es que le hubiese perdonado aquello, pero yo ya no era el mismo chico ingenuo de tiempo atrás, ahora soy más consiente de las cosas y el error que cometió no tiene perdón alguno.

-No creo que eso funcione Smith-comente. Tenía que darse por rendido. Yo ya lo había hecho dos meses atrás, cuando supe el verdadero ser que era Eliot Smith-. Ya déjalo, supéralo, acepta que ya no soy tuyo. Déjame en paz por favor-le rogué y yo no hago eso. Era por el bien de los dos, simplemente ya quería dejarlo.

El dolor en mi corazón por aquella situación se comenzaba a sentir nuevamente y era sinceramente algo que ya había superado en gran parte. Llore varias noches, me desvele, tuve rabia y sonreí falsamente ante todos diciendo que estaba bien, pero la verdad es que me moría por dentro. Mi corazón se fracturaba, se desmigaba poco a poco, pero no me deje caer. Fui yo mismo mi propia luz, me levante y un día dije, "ya no más". Me di cuenta que valía mucho para llorar por los demás, creo tan solamente lo haría por mi mami, ya que ella es un amor.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Aug 03, 2019 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Never Say NeverWhere stories live. Discover now