La oscuridad

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La oscuridad me rodeaba, me sentía minúscula en ese momento.

El olor a suciedad y humedad invadió mis fosas nasales, no sabría decir con certeza cuánto tiempo llevaba allí; era extraño, como si el tiempo se hubiera esfumado y no existieran los días, las horas; estar en aquel lugar era otro mundo. Sólo por el olor de mis ropas y mi extremada delgades, podia deducir que llevaba tiempo encerrada.

De pronto una luz me encegeció, instintivamente cerré los ojos y abracé mis rodillas para cubrirme. Podía sentir como el terror me envolvía, cuando pude recuperar la vista, visualice el lugar donde me encontraba.
Enormes muros de metal oxidados, el suelo estaba hecho pedazos en ciertas zonas, la puertas y ventanas se encontraban obstruidas con tablones de madera. Y no pude evitar ver la rata muerta que se encontraba a mi lado.

El silencio era abismal, desde que estaba allí el silencio fue constante; pero ahora era una tortura, con esa maldita luz creí que se trataría de la policía rescatándome o alguien que me encontró.

Con temor me puse de pie, caminé sigilosamente hasta una de las ventanas, miré en todas direcciones para tranquilizar mi mente. Cuando miré por uno de las gritas y ahí estaban... dos ojos color azules cual extenso oceáno, mirándome fijamente. Del susto cubrí mi boca con mi mano para no gritar, sostuve la mirada de aquella persona extraña y vi cómo desaparecía en la oscuridad.

Tranquila, ya se fue, todo está bien

Quería convencerme de que solo fue una cosa de nada, que aquella persona no tenía nada que ver... pero si no está en todo esto podía ayudarme.

Abrí la boca para pedirle ayuda, cuando escuché el rechinido de una puerta, me paralicé del horror. ¿Serán aquellos ojos que me miraban?. Estaba temblando, no quería mirar hacia atrás, tenía la sensación de que me lo encontraría a mis espaldas. Me di la vuelta con los ojos cerrados y la cabeza gacha, mis manos estaban hechas puños y mis músculos estaban contraídos, esperaba un golpe, un grito, algo; pero no pasó nada. Abrí los ojos muy lentamente, seguía sola, aunque no sabía qué era peor. Suspiré aliviada, por un segundo mi miedo se fue, hasta que la luz se apagó.

Tenía una dolor insoportable en todo el cuerpo, por más que lo intentaba no podía levantarme. Estaba cansada de luchar, estaba cansada de intentar salir de allí, todas esas noches sin dormir, esos intentos de salir por alguna ventana, perdí todas mis uñas, encerrada en este lugar, teniendo como único alimento carne hechada a perder, quien sabrá uno de qué y tomando agua sucia del suelo. Sólo quería ser libre, ni siquiera sé cuándo me trajeron aquí.
Intenté moverme una última vez y me di cuenta que el suelo estaba mojado, como si estuviera recostada en un gran charco de agua.

Ni modo... siempre está mojado.

Cerré los ojos para descansar por fin, logré calmar las palpitaciones de mi corazón y regular mis respiración, relajé los músculos.

Mi gran amigo el silencio se hizo presente, era como si me abrazara y me acobijara. No se oía nada, era como estar en un mar en calma, flotando sobre la existencia, entre la linea de lo racional e irracional, sin saber cuándo llegará el momento más oportuno y cruzar la barrera de la resignación y aceptar lo que me queda.

Jamás saldré de aquí.

Estaba por caer en los brazos de morfeo y sumergirme en mis profundos sueños, donde todo está bien, donde recuerdo vagamente cómo se siente el calor del sol sobre mi cuerpo.

De repente algunas gotas de agua comenzaron a caer sobre mi rostro, no hice caso y seguí recostada, hasta que empezó a caer más y más agua.
De la desesperación pude ponerme de pie, aunque caí al suelo al golpearme la cabeza contra algo, era un techo de cristal, estaba rodeade de paredes del mismo material, estaba en una caja, la misma tenía una tuvería conactada. Comenzó a llenarse de agua, hasta casi cubrirme por completo.

Nuevamente vi aquellos ojos inexpresivos azules, pero ahora me miraban de una forma divertida, como si disfrutara el espectáculo que estaba viendo. Golpeaba las paredes de cristal y le pedí ayuda, le supliqué. Solo me sonrió y llenó por completo la caja y se fue.

Lo único que quería era volver a tener la vida que una vez tuve, sentir los bellos abrazos de mi querido hijo y saborear los dulces besos de mi esposo una vez más.

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⏰ Terakhir diperbarui: Aug 05, 2018 ⏰

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Lágrimas de cristal , carceles de H2OCerita yang bikin terobses. Temukan sekarang