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-¡No puedo, no puedo más!-exclamé tomándome la cabeza. El ruido de los tecleos y los gritos de Cassandra July estaban acabando con la poca cordura  je quedaba.

-Señorita Berry, Cassandra quiere verla.-dijo Mitchie entrando a mi oficina.

Me levanté perezosamente de mi asiento y atendí el llamado de July. Como siempre, tenía cara de pocos amigos.

-Rachel, Rachel, Rachel...-sentenció.

-Señorita Berry para usted.-intervine osadamente.

-Cada vez eres más incompetente.-negó con la cabeza.- Y malcriada.

-Lo siento, Cassandra. No puedo seguir aquí, no puedes tratarme como basura por el hecho de ser una pasante. Renuncio.-dije al borde de las lágrimas. Dicho esto di la vuelta y salí de su oficina.

Inmediatamente tomé mi bolso y mis pertenencias las cuales no eran muchas y salí del edificio. Eran las 3:52 pm y la lluvia amenazaba con aparecer. Corrí hacia mi auto.

Comencé a conducir hasta mi apartamento, mientras mil preguntas rondaban mi cabeza. ¿Cómo me graduaré sin los créditos necesarios? ¿Dónde haré mis pasantías ahora? ¿Me expulsaran de la NYU? Llegué a mi hogar y estacioné el auto. Corrí hasta la entrada para no mojarme, abrí rápidamente la puerta y entré sintiendo olor a pizza casera.

-¿Jesse?-pregunté acercándome a la cocina.

-Hola cariño.-se acercó y plantó un dulce beso en mis labios.- Vine a cocinar para ti porque creí que vendrías cansada, no esperaba que regresaras tan temprano.

-Eres un sol.-sonreí.- He renunciado, no soporto a Cassandra.-bufé tirándome al sofá.

-Entonces creo que vine en buen momento.-sonrió.

Cenamos la pizza que Jesse había cocinado y  procedimos a acurrucarnos en el sofá mientras mirábamos Wicked. Sus fuertes brazos me sostenían mientras acariciaba mi cabello.

-Te amo, Rach.-susurró en mi oído.

-Y yo a ti, Jesse.-sonreí y besé sus labios.- Gracias por hacer esto por mí, eres el mejor novio de todos.

-Te lo mereces, princesa.-sonrió.

Jesse se quedó a dormir en casa y al día siguiente salió temprano a su trabajo. Al menos él se había graduado ya y tenía un trabajo estable, gracias a eso pensábamos en mudarnos juntos en los próximos meses. Ahora que perdí mi trabajo no creo que eso sea posible.

Tomé unos jeans y una camiseta gris y con unos converse me dirigí hacia NYU para intentar una reubicación y poder conseguir a tiempo mis créditos para graduarme en mayo. Solo faltaban 3 meses y realmente quería terminar Ingeniería.

-Las opciones son pocas, Rachel.-dijo con un tono desesperado el decano Aliker.- Pero creo que puedes conseguir los créditos a tiempo en la constructora de un amigo en Ohio.

-¡OHIO!-exclamé sorprendida.

-Tú eres de allá, ¿no? Podrías hacer los últimos 3 meses de prácticas en tu ciudad natal.-sugirió.- Puedo hablar ya con él si gustas.

Demonios. Regresar a Ohio no era lo más conveniente. Claro que tenía a papá y a papá y mi hogar, pero... ¿Jesse? Dios, no puedo dejarlo. Pero debo graduarme, maldita sea.

-¿No hay algo más cerca?

-Me temo que no.

-Está bien.-suspiré.- Envíeme a Ohio por favor.

*

-No sé qué decirle aún.

-Dile la verdad, él te ama Rachel y lo entenderá. Además, son sólo tres meses. No te enamorarás de alguien más en ese tiempo. Llevas 5 años con Jesse, desde que estaban en Carmel. Supieron lidiar tu año de bachillerato cuando él estaba en NY y tu en Ohio.-dijo Shelby, mi madre biológica y actual mejor amiga tras la línea.- Podrán con esto.

-Estoy segura de eso, pero no quiero que Jesse se sienta solo cuando yo no esté aquí.-dije haciendo un puchero.

-¿Por qué no estarás aquí?-dijo Jesse entrando a la sala.

-Jesse...-susurré.

-¿Qué sucede, Rachel?-dijo algo molesto.

-Shelby, hablamos luego. Te quiero.-dije antes de colgar.- Cariño, siéntate por favor.

-Me estás asustando.

-Sabes que tengo que hacer créditos y prácticas para poder graduarme y ser ingeniera, ¿verdad?-asintió.- Recuerdas que ayer renuncié a July Corp.-asintió nuevamente.- Fui a pedir reubicación y Aliker me enviará a Ohio.

-¿OHIO?-se levantó automáticamente.

-Jesse, amor...-traté de tranquilizarlo.

-¡RACHEL, NO PUEDE SER! ÍBAMOS A MUDARNOS JUNTOS, IBA A PEDIRTE QUE TE CASARAS CONMIGO. ¿NO PUDISTE HACER UN PEQUEÑO ESFUERZO Y QUEDARTE EN NUEVA YORK? SABES LO HORRIBLE QUE LA HEMOS PASADO CUANDO ESTAMOS SEPARADOS.-gritó.

-No es mi culpa.-dije con voz temblorosa por el nudo en la garganta y las lágrimas que brotaban por mis ojos.

-¿Cuándo te vas?

-Mañana...-sollocé.- a las 4 pm.

-Mi amor, perdón.-me abrazó y me aferré a él.- No quise hacerte sentir mal, ¿si? Te amo. Por favor no llores.

-También te amo y no quiero irme.-dije entre el llanto.

-Shhh... Tranquila, son solo tres meses. Regresarás. Iré a visitarte, tengo tiempo de no ver a Leroy y Hiram.-sonrió.- No se acabó, preciosa.

-Prométeme que no se acabará.

-No puede acabar. Serás la Señora St. James cuando regreses.-sonrió.- Te amo.

Unimos nuestros labios en un cálido beso, me sentí segura. Rachel Barbra Berry puede con esto, regresará y se casará con Jesse St. James.

Born To Be Yours [Finchel] EDITANDOStories to obsess over. Discover now