Prólogo
"Dejando marcas en mi quebrantada alma. Tan perfecto como el universo, pero tan destructivo como el mismo."
Derek Wilson, el chico que me salvó, y al mismo tiempo me destruyó. Mientras más a salvo me sentía con él, más me consumía el miedo y la desesperación.
Sabía que era imposible, mi mente lo sabía, mi cuerpo lo sabía, mi corazón lo sabía, pero no podía descifrar el por qué cada día me hacía necesitarlo más...
Y él estaba ahí, llenando lo que en algún momento estuvo vacío. No sé que es más difícil, si conservalo o dejarlo ir.
Solo en ese lugar, me sentía bien, en calma, a salvo...
Más que mi salvación, mi completa perdición. - Sean bennett.
