CAPITULO I "EL DESARRAIGO"

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     Érase una vez, un hermoso caracol, muy lento como todos, pero con algo que lo distinguía... un gran corazón y espíritu aventurero, pero solo alcanzaba pocos metros y muchas veces se frustraba por no llegar a tiempo a los eventos del mar. Se aprovechaba de las corrientes para transportarse solo cuando tenia suerte, sin embargo su vida era muy solitaria ya que nunca podía hacer amigos, y solo las medusas, los pulpos, cangrejos y peces lo rodeaban siempre muy ocupados y atareados, apenas si notaban su presencia. Esto no hacia rendir a Coralino, cuyo nombre provenía de los bellos y enormes corales donde nació. 

Un buen día, cansado de la misma rutina, emprendió una gran aventura, llenó su caparazón de  plancton y de las algas que mas le gustaban para comer en el camino y decidió cruzar el majestuoso arrecife de coral donde residía. Cuando ya había recorrido treinta centímetros, exhausto y perdido se detuvo angustiado y se preguntaba_ "¿dónde estoy? ahora ¿cómo regresaré?. ¿A quién puedo preguntar, si apenas me hago notar?. Sucumbido en llanto por su impotencia, de repente se le acerca una sirena hermosa de cabello abundante, con ondas sutiles que emitían visos de colores, además de ser un poco vanidosa y con un rostro blanco como la espuma del mar. Ella buscaba joyas entre conchas, corales y escamas brillantes, toma sin querer a Coralino y dice_ "que diminuta y hermosa concha de caracol" . Coralino grita asustado.... "_ ¡suéltame, ayuda!". La sirena lo ve y le dice_

 "Pensé que solo eras una concha,

un caracol abandonado

soy incapaz de hacerte daño

y por haberte molestado

os daré humildemente de regalo

un favor proveniente de mis manos.

Coralino, más calmado... asoma sus ojitos, hasta sacar su cabecita del caparazón y con una sonrisa enorme le dice a la sirena_" ¡en serio!" podrás ayudarme entonces. La sirena le sonríe y le responde_

"Soy humilde como vez,

mis manos son tan simples 

como todo el mundo vé

pero podrían ayudarte

en un dos por tres.

Coralino se encoje en hombros y le dice- "solo quiero hacerte una pregunta, ¿cómo puedo saber a donde voy?. La sirena intrigada le sonríe y le contesta_

"En una de mis aventuras

una barca de gran envergadura

escuche desde las alturas,

que los piratas las estrellas usan 

para guiarse entre la bruma

en medio de la noche oscura.

Coralino agradecido grita de emoción y vocifera_ " ¡pues a las estrellas voy!". La sirena inocente toma entre sus manos a Coralino y lo lleva a una granja de estrellas de mar, para soltarlo desde una gran altura y le dijo mientras coralino se hundía al fondo_

"Que tus sueños más queridos

se realicen en un brinco.

Que la suerte esté contigo

y la luz te brinde abrigo.

A Coralino no le dió chance de despedirse de la sirena, ni su nombre logró escuchar, sólo pudo apreciar como se alejaba de manera majestuosa cual delfín mientras él se hundía más y más, hasta que la elegante sirena desapareció en el infinito mar.













                                                                                                                           


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