Capitulo I
Un día de invierno, uno de esos en los que no podrías salir de tu casa. Porque aquel frío perturbaba el ambiente, ese día se mudó a un pueblo... Una mujer de tan solo 30 años y su hija de 9 años. La madre de la niña se llamaba Teresa, una mujer de cabello corto y lizo. Su cabello era negro de un color penetrante y su piel era blanca. (Teresa era una mujer muy capaz y trabajadora, deseaba darle lo mejor a su hija. Ella cuido de Sofía por ya 4 años, es madre soltera ya que su esposo falleció debido a un horrible accidente automovilístico)... Su hija llamada Sofía era de cabello rojizo y ondulado, su piel era blanca. (Ella era una niña muy curiosa, divertida y un tanto callada).
Ya a la entrada de aquel hermoso pueblo, había un cartel que decía " Village of never returning " Teresa le menciono al conductor que era el señor que contrato para la mudanza.
+ ¿No cree usted que ese nombre para un pueblo es un tanto interesante?
*El conductor le responde *
-Sí. Y me imagino que habrá una historia tras aquel nombre tan peculiar y eso es lo que lo hace aún más interesante.
El camión se estaciona y al parecer ya habían llegado a su destino, que era aquella casa antigua.
*Teresa le dice a su hija*
+Cariño ya hemos llegado.
Teresa antes de bajarse le dice a Sofía que se abrigué para poder salir del camión. Sofía se abriga rápidamente y espera a que su madre le abra la puerta. Al salir había un frío escandaloso así que Teresa se apresuró al entrar a Sofía a la casa, Al llegar a la puerta Teresa saca rápidamente las llaves de su cartera y habré la puerta, esa casa era realmente hermosa tanto por dentro como por fuera -No entendía como habiendo una casa antigua y en tan buen estado nadie habría querido vivir en ella-. Teresa sale de la casa, para hablar con el señor... Sofía se queda ahí, pero la curiosidad de conocer la nueva casa le lleno la mente, ya no podía esperar más por conocerla por completo. La casa era de dos pisos y había un sótano aparentemente, la niña se apresuró porque lo primero que ella quería ver era su cuarto. No conocía la casa así que llego aquel sótano... Pero lo más extraño no era que hubiesen vidrios rotos por las escaleras y también al llegar abajo. Sino que había dos puertas, lo que le despertó la curiosidad aún más a Sofía. Así que se acercó lentamente a las puertas -Estaban una a lado de la otra- ya al estar a punto de abrir una de las puertas se escucha una voz, era su madre. Sofía sube rápidamente las escaleras y se aproxima a la sala que era donde se encontraba su madre.
*Sofía le dice a su madre*
-¿Que pasa mamá?... Solo estaba explorando la casa, quería saber cuál sería mi cuarto.
*Teresa le responde a su hija*
+Está bien cariño. Solo deseaba saber en dónde te encontrabas... Hay dos cuartos, están en el piso de arriba, en el pasillo. Puedes elegir cualquiera de las dos.
–Aquel pasillo era un tanto aterrador y obscuro-
Ya al terminar de instalar las cosas en la casa, Teresa se percata de que ya había oscurecido. Era ya eso de las 8:30 de la noche, se asomó por la ventana de la cocina, el cielo estaba lleno de estrellas y en medio de todas ellas se encontraba la luna que era desesperadamente hermosa, era una noche lluviosa. El tiempo pasó tan rápido al contemplar aquella belleza... Mientras Sofía se encontraba en su cuarto arreglando su ropa. -Su cuarto era el del fondo del pasillo donde al lado de la puerta había una ventana y un mueble frente a ella- Sofía sale de su cuarto, aparentemente ya había terminado de arreglar la ropa, se sienta en el mueble que está enfrente de la ventana.
Teresa sube las escaleras y al mirar el pasillo estaba Sofía, se encontraba mirando por la ventana, al parecer estaba hablando consigo misma o quizás no...
*Sofía preguntaba desesperadamente, mientras lagrimas caían por su rostro*
-¿Porque tuviste que irte? Te necesito más de lo que cualquier persona podría llegar a imaginar.
*Teresa le pregunta a Sofía muy preocupada*
+Mi niña... ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras? ¿Qué ha pasado?
*Sofía le contesta*
-No pasa nada mamá, no te preocupes todo está bien.
*Teresa le dice*
+Cariño... Sabes que puedes contar conmigo y confiar en mí ¿verdad?
*Sofía le responde*
-Lo se mamá... No te preocupes, solo tengo un poco de sueño...
Teresa lleva a Sofía a su recamara para acostarla y darle las buenas noches. Le coloca una manta encima para abrigarla bien ya que había aún más frío gracias a la lluvia... Luego de arroparla le da un beso en la frente y le dice:
–Te amo cariño ten una preciosa noche, descansa-
*A lo que Sofía le responde*
–Yo también te amo mami, buenas noches-
Teresa sale del cuarto de Sofía y se dirige a su habitación, antes de acostarse saca un libro *Cien días de oscuridad* –El libro favorito de su esposo... Él era un amante de los libros y aún más de los de misterio, suspenso, terror y drama- Ella apaga la luz del cuarto y prende la lámpara que estaba al lado de su cama, en una mesita de noche... y comienza a leer aquel libro. Ella pensaba que era bueno recordar todas las cosas buenas y significativas tanto como lo era para el como para ella, en realidad lo era. Era bueno, solo que llegaba un momento en que esa hermosa sonrisa se borraba de su rostro y comenzaban a caer lágrimas por sus mejillas, en realidad la lastimaba y mucho. Pero en cierto punto también le hacía feliz recordar todas aquellas cosas que pasaron antes de su ausencia, no era tan malo recordarlo pero igual le afectaba... Luego de leer dos hojas de aquel libro y pensar en todas aquellas cosas que sucedieron, se queda profundamente dormida.
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LA CÁMARA DE LOS VIDRIOS ROTOS.
Mystery / Thriller-Géneros: Suspenso, misterio, terror y drama. Teresa y su hija Sofía se mudan a un pueblo llamado "Village of never returning" tras la muerte de su esposo que ya lleva tres años de fallecido. Teresa intenta comenzar una nueva vida con su hija. Ya q...
