00

33 1 2
                                        

¿Me extrañarían si me suicidó?, ¿alguien recordaría mi presencia al cabo de algunas semanas?, ¿realmente le importo a los que se hacen llamar mis amigos y compañeros?

Esas y más preguntas rondan por mi cabeza casi todos los días y la mayor parte del tiempo, no me siento feliz por más que lo intente, no tengo ganas de levantarme nunca de la cama, para concluir me lastime a propósito otra vez hace algunos días y es algo de lo cual siento mucha vergüenza.

Sigo sin encontrarle sentido a mi existencia, no entiendo porque debo seguir viviendo, gastar oxígeno en este mundo de mierda y seguir sumergiéndome en el calvario que se volvió mi vida.
Todos dicen que si me propongo algo lo lograré, pero ellos ni siquiera saben cuánto me he esforzado este año para arreglar mis notas escolares, los noches enteras que no he dormido estudiando por un examen y después enterarme que reprobé con notas muy penosas, tratar de relacionarme más con otros, cambiar mis ánimos e intentar ser menos inútil.

La presión en mi pecho aumenta conforme los días, semanas y meses pasan pero sólo sigo bajando mi autoestima una y otra vez.

No es fácil cambiar cuando sientes que no le importas a nadie. Muchos me recriminarán diciendo que el cambio empieza por mí, que no podrán ayudarme si no pongo un poco de voluntad y lo sé, vaya que lo sé pero me siento débil, como un animal que solo busca protección y cariño.

No me agrada la idea de pasar la cuchilla por mi piel otra vez, lastimar mis puños de nuevo, sentir ese dolor embriagador que no me trae nada bueno, porque aunque no me guste lo termino haciendo igual, caigo en ese juego infernal de la autolesión y lloro, lloro por ser una persona idiota al escuchar a los demonios dentro de mí.

Pero debo aceptar que esta es mi vida y el mundo seguirá girando aún si yo decido dar mi último respiro está noche.  

HolaWhere stories live. Discover now