Por fin son vacaciones de verano.
Soy un universitario que vive sólo, no hay nada como poder dormir y despertarse tarde, porque mis clases son por la noche. Estudio una carrera de diseño de videojuegos y me la paso las noches (madrugadas) jugando.
Un día estaba con un juego que encontré por ahí, que se decía que era muy difícil, por lo que quise probarlo, pero me rendí al poco rato porque efectivamente cumplió su palabra y yo me desespero mucho cuando pierdo. Cerré el juego y me puse a ver YouTube, para relajarme, en busca de algo interesante. Entre lo que investigaba encontré un video que me llamó la atención, se titulaba: "10 secretos sobre Whatsapp que no conoces". Lo abrí para ver de qué trataba y approvechar para probar esos trucos por mi mismo para ver si funcionaban. Abrí la aplicación de Whatsapp en mi teléfono, busqué un chat titulado "Yo", que es uno conmigo mismo para poder probar cosas sin molestar a nadie, y empecé a probar los trucos.
Probé el primero y no funcionó, lo intenté de varias formas y nada. Segundo truco y nada, tercero, cuarto, quinto, nada funcionaba y cuando ya me estaba frustrando y estaba decidido a cerrar el video y dar por hecho que ninguno funcionaba, me percaté de algo raro en el chat. En vez de que el último mensaje que envié apareciera con las dos palomitas azules de visto, como normalmente funciona porque me estoy enviando mensajes a mí mismo y claramente los estoy viendo, aparecía sólo con las palomitas de enviado y en la parte superior, debajo del nombre "Yo" donde normalmente aparece la leyenda "en línea", ahora decía, "últ. vez hoy a las 3:00". Consternado y curioso decidí cerrar la aplicación para ver si había sido un error, pero al volverla a abrir seguía igual.
Ya un poco más preocupado por la situación, pero con curiosidad, pensé en indagar más, así que envié un "Hola?" para ver qué pasaba. Unos segundos después las palomitas de enviado se pusieron azules y el texto debajo del nombre decía nuevamente "en línea". Eso me alivió un poco, porque parecía que todo había vuelto a la normalidad, pero tan pronto como el alivio llegó, se fue al ver que el texto "en línea" ahora ponía "escribiendo...". Un escalofrío recorrió mi cuerpo y, con la adrenalina provocada por el miedo de lo que estaba pasando, apagué la pantalla del teléfono y lo lancé al otro lado de mi cama, pero a los pocos segundos vibró por una notificación. Me qué en silencio un tiempo hasta que volvió a vibrar y lo agarré para ver de qué se trataba. Como era de esperarse provenía de ese chat, así que lo abrí para ver los mensajes.
- Hola. | 3:04
- Sé que estás ahí, contesta. | 3:05
Leer estos mensajes me dejó la piel fría, no sabía qué estaba pasando, pero seguí el juego.
. . . . . . . . . . - Quién eres? | 3:06
Pregunté, preocupado por la respuesta. Nuevamente el texto de "escribiendo..." apareció.
- Qué no lo ves? Soy yo, lo pone ahí arriba. | 3:06
. . . . . . . . . . - No juegues conmigo. | 3:06
- No, tú no juegues conmigo si no quieres salir herido | 3:07
En ese momento las luces de mi cuarto se apagaron. Asustado, respondí.
. . . . . . . . . . - Está bien | 3:07
. . . . . . . . . . - Qué quieres? | 3:07
- Nada en especial, sólo estaba aburrido y quería alguien con quién pasar el rato | 3:07
. . . . . . . . . . - Y por qué yo? | 3:08
ESTÁS LEYENDO
Chateando contigo
TerrorTe has preguntado qué pasaría si hablas contigo mismo más allá del límite.
