Venus

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Me pongo las zapatillas de ballet lo más rápido posible y salgo con una de ellas sin abrochar escaleras abajo intentando no caerme de cara al suelo .

-¡Mamá! - grito buscándola por el piso de abajo.

Entra con mil bolsas de la compra a la cocina y me mira fijamente con cara de no entender nada.

-Mamá ¿dónde estabas? el ensayo en el instituto empieza en 15 minutos y tú decides dejarme aquí en casa sin avisarme de que te has ido a comprar.

-He tardado muy poco, y ni me acordaba de tu dichoso ensayo hija.

-Teniendo en cuenta que voy todos los días ya veo lo que te preocupas por mí. Si tuviese coche no tendría que depender de ti .

-Lo que tú digas Venus, sube al coche y por favor cállate.

Subo al coche de mala gana y me miro en el espejo retrovisor mientras me peino las cejas.

-Venus- me dice mi madre con un tono más serio.

-¿Qué?

-Antes me ha llamado una tal Alex preguntando por ti y creéme cuando te digo que sólo su voz no me daba buena espina. Sabes lo que te he dicho sobre las nuevas amistades.

Como de costumbre mi madre actuando como Doña perfecta.

-Es una amiga y acaso ¿eres detective y sabes que es una asesina en serie sólo por su voz o cómo? Porque no te entiendo.

Me fulmina con la mirada y me da un golpecito en la pierna.

-Venus Lancaster no hables así y mucho menos a mí. No me gusta ese tono y lo sabes. Yo sólo me preocupo por ti.

-Pues joder- digo a propósito y bajo corriendo del coche antes de que pueda replicarme.

Que tostón de mujer.

Seguramente os haya aburrido con este triste encuentro familiar así que antes de situaros en la historia os contaré un poco mi vida, la cual no es tan divertida y perfecta como parece.

Mi nombre completo es Venus Grace Lancaster y vivo en una pequeña ciudad de Inglaterra llamada Chesire con los perfectos de mis padres y mi perrita.

Desde pequeña la única cosa que me ha hecho feliz es el ballet y es algo que sigo manteniendo.

Y diréis, eres una niña pija en toda regla.

La verdad es que supongo que sí, no es que me guste serlo , sino que mis padres pretenden ser perfectos y no puede haber ni un mínimo detalle que interfiera en sus planes.

Así que buscan a toda costa tener a la hija perfecta que hace ballet y lee novelas románticas del siglo XX en sus ratos libres. Lo cual franca y desgraciadamente es real.

Ellos deciden sobre mi vida más de lo que yo lo hago y de una manera u otra les dejo por miedo al error, lo cuál irónicamente es el mayor error de todos.

Mi vida gira entorno a sacar sobresalientes y bailar ballet, lo cuál es bastante deprimente.

Aunque también añado que me gusta salir muchísimo y ellos me dejan mientras que no llegue embarazada a mi casa.

Hace un par de años estaba en un colegio especial para señoritas del cuál salí huyendo porque no lo soportaba, así que mis padres me tienen estudiando como loca bajo la amenaza de que si bajo del sobresaliente volveré con esas horribles niñas de papá.

Pero volvamos al presente, que me enrredo.

Entro por la puerta del instituto bajándome la falda de tul rosa y veo a lo lejos a mis dos mejores amigas: Cara y Rachel.

Las tres somos inseparables y desde el primer día que llegué aquí me acogieron como una más.

Corren hacia mí y me abrazan.

-Vas a llegar tarde al ensayo ¿no?- me pregunta Rachel mientras se mira en el móvil y se peina sus rizos anaranjados.

-Desgraciadamente sí chicas, me voy . Os quiero.

Dicen adiós a los lejos y corro por los pasillos haciendo que la gente me mire.

La verdad es que soy popular y podría decirse que soy de las chicas más guapas de aquí, pero sin echarme flores de más.

Abro la puerta de golpe y me encuentro con que sólo esta una de mis compañeras recogiendo.

-No ha venido la profesora, Venus- dice riéndose cuando me ve entrar echa un desastre y sudando.

-No me jodas, enserio me cago en la puta, Anna.

-Bueno quédate aquí sola ensayando para tu recital si quieres.

-Pues sí- digo mientras me tiro al suelo. -Joder.

-Adiós- me dice riéndose y dejándome sola.

Pongo la música y me quito la ropa para quedarme solo con el mayot. Me recojo el pelo en un moño y hago los estiramientos previos al ensayo.

Me adentro en mi propio mundo y justo cuando llego a estar plenamente relajada escucho la puerta abrirse.

-Eh, Venus hola.

Me doy la vuelta y veo a Alex mirándome sonriente mientras indica a alguien más que entre.

Alex es una chica poco común ya que lleva la cabeza rapada y se viste con vestidos largos hippies. La primera vez que la ví me pareció muy guay y cuando la conocí más todavía, aunque es muy tímida y creo que es bipolar.

Se podría decir que esta dentro del grupo de amigos íntimos que se ha creado en los últimos meses.

Veo como entran dos chicos de los cuales uno de ellos conozco muy bien y al otro tan sólo de haberlo visto junto a este todo el rato.

Ambos entran también en ese grupo aunque tampoco los conozco tanto.

-Hola Elio, hola Evan- les digo mientras continuo con mis estiramientos.

Se que Elio me está mirando el culo, ya que es algo normal en él. Ninguna chica se fija en él, lo cuál entiendo porque tampoco es demasiado guapo y encima es adicto a las bromas pesadas. Aunque sus fiestas son increíbles y es un buen chico.

-Hola- dice Elio en nombre de los dos mientras que Evan se queda en el marco de la puerta mirándome con la cabeza agachada.

Evan es completamente opuesto a Elio, ya que no habla con nadie y francamente da cierto miedo. Es un fanático de la música heavy y siempre viste de negro. Suele ser borde con la gente que le rodea , lo que provoca que sólo vaya con Elio ya que es el único capaz de soportarlo.

A decir verdad es bastante guapo, aunque su apariencia de asesino hace que eso tenga muy poca importancia.

-Bueno Venus no queríamos molestarte pero necesitamos tu ayuda.

-¿Mi ayuda? ¿Para qué?

Evan se acerca poco a poco y resopla.

-Para que no , para quién - y ambos señalan a Evan.


Bueno estoy emocionada porque esta historia me hace mucha ilusión asi que esto es sólo el principio de mucho , dadle una oportunidad por favor....

Besos xxx

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