El esfuerzo por salir es inmenso y pronto abandonaré mi Edén. Tras el estrecho túnel se viene un mundo con bien acompañado de gran mal, gran mal. Y pronto, en tan solo unos años, olvidaré lo que era este paraíso. Salir de aquí es agotador y me pregunto si acaso lo lograré. No quiero irme. El dolor que me causa cruzar el pasillo no se compara al dolor que me trae saber, que la perfección de mi vida pasada, no volverá a repetirse jamás.
Escucho ruidos y el pasillo ahora está comprimiéndome el cráneo. Mi cabeza ya está saliendo. No quiero. ¡No quiero salir! Siento una última fuerza que termina por sacarme finalmente.
"Es una niña"
"Es preciosa"
¿Niña? ¿Preciosa? No entendía. Había otros. Dejaba de ser...
