Se refería al tiempo y no al clima pero aún así le respondí que estaba nublado, que hacía un poco de frío y que seguramente llovería. Regresé a casa sin pan pero con 5 libras de tomate y dos cuadros rotos para reparar.
Cuando uno se rodea de objetos rotos es fácil que la vida se desplome y poco a poco se caiga en pedazo. Siempre he pensado que lo que se rompe hay que componerlo de aprisa y sin dudarlo. Es un mal augurio rodearse de aparatos descompuestos, vidrios rajados, blusas sin botones o cuadros rotos.
Mis papas han descuidado su vida. Todo empezó con problemas económicos. Pero desde mi perspectiva todo empezó por el descuido. Cuando dejaron de llevar sus cuentas, comenzaron una mala dieta, fueron permisivos con mis hermanos y accedieron al desorden, su vida comenzó a desplomarse como la entropía.
