Estaba exhausta, pase treinta y dos horas sin dormir, eran las 8 de la mañana y todavía quedaba una hora más para poder ir a casa. El teléfono no paraba de sonar ¿Por qué diablos suena? Aquí abajo nunca sonó, estaba harta de ese maldito teléfono, descolgué el teléfono y conteste rendida.
-Morgue, habla la doctora Coleman ¿En qué le puedo ayudar?
-Hola Renee, soy Lucca, hay una persona que te busca desde hace un buen rato.
-¿Quién me podría buscar a mi?- pregunté dudosa- ¿Quién es?
-No quiso decir su nombre- hubo una pequeña pausa -creo que le urge verte- bajo un poco la voz.
-Ahora no puedo atenderlo- dije viendo el cuerpo inerte en la camilla de atrás- Si le urge hablar conmigo como tu dices, dile que me espere en emergencias, en 40 minutos subiré.
-Claro- dijo riendo- nos vemos en 40 minutos, adiós.
Colgué el teléfono y terminé de examinar el cuerpo. Todos creen que mi trabajo es escalofriante y asqueroso, pero a mi me gusta, poder abrir cuerpos es algo extraordinario.
Terminé con el cuerpo, lo guarde y salí rápido, agarré mi mochila y subí al ascensor, apreté el botón para subir al primer piso.
-Wow un nuevo récord 3 minutos antes- dijo Lucca riendo.
-Mañana serán 4 minutos- le seguí el juego marcando algunos apuntes en la hoja de reporte del cuerpo- y la persona que me buscaba ¿Se fue?- pregunté sin levantar la vista de la hoja.
-No lo sé, estaba aquí hace un rato- dijo mirando de un lado a otro.
-¿Viste si no tenía una manilla negra?- rió- Puede que haya sido uno de mis pacientes- reimos juntos.
-Fue un buen chiste- miró mi hoja- Mira, ahí está tu paciente-rió.
Me di la vuelta con la hoja en mi mano y sonreí.
-Buenos días. ¿En qué puedo ayudarle?- pregunté con una sonrisa en mi rostro.
-¿No te acuerdas de mi? - hizo una pequeña pausa, respiró profundamente y sonrió- Soy yo, Thiago.
Mi sonrisa desapareció, me quede sin habla, parpadeé un par de veces, no sabia que decir. ¿A qué vino? No es solo para saludar, quiere algo. Me puse seria y le pregunté:
-¿A qué viniste?- dije fría, me di la vuelta y terminé de llenar la hoja.
-Necesito hablar contigo- fue lo único que dijo.
Hubo un silencio hasta, entregué la hoja a Lucca me despedí, agarré mi mochila y salí, Thiago me seguía, fui a registrar mi salida y salí afuera.
-¿De qué quieres hablar?- dije mirando de un lado a otro.
-¿No crees que es mejor hablar esto en otro lugar?
-Está bien, ¿Dónde quieres que vayamos?
-Supongo que no desayunaste, vamos a una cafetería, hay una a la vuelta de la esquina.
Asentí, caminé callada junto a Thiago, no creo que haya venido hasta Londres sólo para preguntarme, como estaba en estos cinco años, algo se traía entre manos, solo que aún no sabría decir que es lo que trama. Entramos a la cafetería y hubo un silencio hasta que la mesera nos tomo la orden.
-¿Qué era lo que tenías que hablar conmigo?- pregunté sería.
-En realidad es algo más como un favor- lo sabía, ¿Pero qué podría necesitar de mi? Si es un hombre millonario y poderoso.
-¿Un favor? Tú no necesitas favores de nadie, ¿Qué pasó?
-Necesito un lugar donde dormir-con esas palabras me quedé anonadada, pasó algo muy grave como para que me pida asilo a mi, me sentí humillada. Me levanté pero él me detuvo, tomando mi brazo con delicadeza-Por favor no te vayas- lo mire a los ojos y vi su mirada gritando ayuda- escúchame te explicaré todo, si después de eso decides no ayudarme lo entenderé- pensé lo que dijo unos segundos y me senté.
-Espero que me cuentes todo como en realidad paso- asintió y comenzó a narrar su tragedia.
-Comenzó con una de mis empresas en Finlandia, sus ingresos no eran regulares y contraté a un supuesto administrador ingles para que pudiera arreglar los ingresos y se hizo muy amigo mío, pocos meses después le pedí matrimonio a Pandora, nos casaríamos en junio de este año pero todo salió mal, primero con lavado de dinero en empresas aquí en Londres y con robos anónimos en empresas Suizas, viaje primero a Londres para arreglar todo esto y me enteré que los que habían estado haciendo fraude eran Pandora y Stephan, eran pareja y me habían estado viendo la cara de estúpido, traté de detener todo ese mal entendido pero Pandora me mostró papeles en los que afirmaba que yo era el que hacía los fraudes, al estar apunto de despegar mi avión Pandora me voto del avión con una maleta y 3 dólares, pase la noche en la calle y me robaron mi maleta y los tres dólares que tenía, ahora estoy aquí pidiendote que me ayudes, no tengo dinero, Pandora se quedó con todo, no sabia que hacer y me acordé que vivías aquí en Londres, me costó mucho trabajo encontrarte. Te pido de todo corazón que me ayudes, se que te hice daño y lo lamento tanto, ahora me doy cuenta que tu tenías razón en todo, tu fuiste mi único amor sincero, se que me equivoqué. Te pido muy sinceramente que me ayudes, por favor-
No sabia que decir, no puedo creer que me este diciendo lo que tantos años soñe que diría, pero tampoco puedo creer lo que diga, no puedo pero al ver sus labios secos, ojos rojos y algunos golpes en la cara, me di cuenta que posiblemente este diciendo la verdad, no sabía que hacar. Agarre mi celular y salí afuera desde la ventana pude ver la mirada de miedo que tenía, hice una llamada no tardé más de dos minutos, volví y vi la cara de preocupación de Thiago, me miro y vi como sus ojos volvían a ilusionarse.
-No te perdonó por lo que me hiciste pero te ayudaré- suspiré- habrá algunas reglas para que puedas quedarte conmigo- lo mire desafiante- uno, respetarás mi casa, dos, no necesito a holgazanes en mi casa, me ayudarás con todo lo que te pida y tres, no quiero preguntas personales sobre mi vida, entendido- sonrío y sacudió la cabeza de arriba para abajo.
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RUNAWAY
RomanceEl amor es como un avión de papel, se nos hace fácil hacerlo, pero siempre cometemos errores, en algunas ocasiones no vuela, al igual que nuestros sueños y esperanzas. Nuestro amor es como un avión de papel, al terminar de jugar con el, siempre ter...
