-¿Entonces, te gusta? - pregunta Nathan con una dulce sonrisa en su rostro.
-Me encanta. - respondo, mientras él me coloca el collar.
Tenía unas increíbles ganas de sacar un mar de lágrimas.
En estos justos momentos era donde yo me sentía una total inútil por ser pobre. Él me ha regalado un collar bañado en plata con una piedra esmeralda en el medio, era joyería hecha a mano, por lo cual, este simple collar podría valer lo que cuesta mi apartamento.
-No tenías porqué...
Me abrazó y con una mano comenzó a acariciar mi cabello.- No te preocupes, sé que no me puedes regalar nada; pero debes saber que esta relación no es algo recíproco...
Yo no estaba captando nada y por mi rostro él supo que yo no estaba entendiendo ni una concha de lo que me quería decir.
-Me explico - dijo poniendo una mano en su cara y dio un largo suspiro -. Yo te doy regalos no con esperar algo a cambio. Te doy regalos porque te mereces esto y mucho más, aparte de que hoy estamos cumpliendo 1 año de novios.
-Pero yo no quiero que gastes mucho por mí; me conformo tan sólo con pasar un rato contigo - rompí a llorar -. En serio, Nathan, espero puedas perdonarme, no puedo aceptar tu regalo.
-¿Por qué? - dice con una cara de asombro.
Dios mío, se veía tan increíblemente guapo.
-Me siento una completa tonta, no sabes como me siento por no tener nada que darte, y no puedo recibir algo que cuesta mi apartamento, en serio perdón.
Nathan sólo pone una cara de frustración. Yo quería ese collar con mi vida, era lo más bello que me habían dado en mi vida, pero de igual forma, no podía aceptarlo, era mucho para mí.
-Quédatelo, eres fácil de leer, y se nota que quieres quedartelo.
-No, Nathan en serio...
Junto sus labios con los míos y nos dimos un beso largo. Sus labios eran tan suaves, y cada vez que los juntábamos, sentía una clase de remolino dentro de mí, no eran mariposas, sino dragones revoloteando y sacando fuego dentro de mí. Lo amaba con mi vida.
...
El de hace un momento era mi novio Nathan Ross. No se imaginan lo loca que estoy por él, trato de no demostrarlo tanto, pero - da un largo suspiro - no saben lo increíble que se siente ser correspondida.
Tiene 17 años, es el segundo hijo de la familia Ross, y futuro heredero del grupo Starwood una cadena de hoteles que está alrededor del mundo, y no hoteles cualquiera, sino 5 estrellas. Envidio su vida.
Por otro lado, yo soy su novia, también con 17 años y es lo único que tenemos en común, porque por una parte yo soy pobre y no vivo en una mansión sino en un apartamento que todavía con mi madre no terminamos de pagar, tengo dos trabajos: mesera y repartidora. No soy futura heredera de nada, no tengo una cadena de hoteles ni nada de nada.
Sólo soy yo.
HOLA, ehh, este es mi primer capítulo obviamente.
Espero les haya gustado tanto como a mí. La historia de estos dos trae muchos trucos bajo la manga, y la verdad estoy muy ansiosa por saber en qué girará la historia.
Soy muy nueva en esto, estoy trantando de desenvolver a la escritora novata que tengo en mí XD, pero igual, hay una primera vez para todo ¿no?
Besitos con mucho amor y mermelada.
YOU ARE READING
-
Teen FictionAmor. Amor es lo único que le pasa en la cabeza a estos dos chicos: Romina y Nathan con 17 años. Nathan es segundo hijo de la familia Ross, una familia llena de riquezas y dueña del grupo Starwood. Mientras que Romina es hija de una ama de casa. Son...
