Prologo

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Mi infancia no fue tan maravillosa como la de cualquier niño, no tengo recuerdos como todos lo tienen, o tal vez si tenga, pero ese recuerdo es mi mayor pesadilla, es el que cambio mi vida.

Recuerdo ese día, llegue a casa emocionada por mostrarle a papá lo que había ganado en mi competencia de baile. Mamá abrió la puerta de nuestra casa, todo estaba oscuro, lo cual era extraño, ya sabía que mi hermano no estaría, pues se fue a un campamento, pero papá debió llegar ahí hace más de una hora. Corrí hacia su oficina, pero antes de entrar escuché que papa hablaba con alguien como si quisiera tranquilizarlo, me adentre más para poder ver qué pasaba, pero lo que sucedió frente a mis ojos me dejó paralizada; un hombre con un pasamontañas que cubría su rostro y con un arma en sus manos, le estaba apuntando a papá.

No se habían percatado de mi presencia, pero el objeto que tenía en mis manos se deslizó y provocó un ruido sordo, esto hizo que el hombre que el hombre le disparara a papá y este callera al suelo.

Lo siguiente que recuerdo, es como mamá va hacia él con lagrimas en sus ojos y gritando desesperada, se percata del hombre que se quedó inmóvil, mamá fue hacia el corriendo gritándole cosas que en mi momento no entendía, yo solo lloraba desconsoladamente, mientras veía a mi héroe ahí tirado en el suelo, y yo sin hacer nada. Me le acerque y las palabras que me dijo, solo hicieron que me dejara helada.

-Cariño, sé buena niña- tomo entre sus manos mis mejillas empapadas de mis lagrimas.- Sé que vas a buscar por qué pasó esto, pero simplemente, no lo entenderías, te amo hija mía, cuida a tu mamá y a tu hermano, los amo.- Sentí como su agarre se aflojaba y entonces supe que se había ido.

Iba a gritar, pero sentí un dolor en mi cabeza, que se intensificó a los segundos, lo último que recuerdo, fue a mamá gritar.

-¡A mi hija no! ¡Por favor!- y entonces cayó a mi lado.

Desperté en mi cama, sudando, parece que son las 3:30 a.m. Esto no puede estar pasando de nuevo, ese maldito recuerdo no se quita de mi cabeza; me levanto de mi cama, mis pies reposan en el frio suelo, voy directo al baño, y una vez allí enciendo la luz, detrás de mí, cierro la puerta, miro mi reflejo en el espejo, mis ojos hinchados y mi nariz roja, me hacen percatar que he estado llorando toda la noche, niego mirándome, no puedo seguir de esta manera, esto no me puede seguir afectando, eso sucedió ya hace diez años, solo quiero abrazarlo y decirle cuanto lo amo, decirle que él fue mi héroe, mi ejemplo; fue el mejor padre y esposo, un gran hombre.

Sacudo mi cabeza para sacar esos pensamientos, Dios... esto me da impotencia de no poder hacer nada, el hombre que me arrebato a mi padre no tiene corazón, ¿cómo pudo hacerle eso? Si lo encontrara algún día... solo, pagaría por lo que hizo, claro que es imposible, las autoridades lo buscaron hasta por debajo de las piedras... algún día tiene que caer.

Lavo mi cara con el agua fría que corre por el lavabo,luego de esto seco la seco con una toalla, apago la luz y me dispongo a volvera mi cama, solo me quedan unas horas para dormir, así que las aprovecharé.

Sentimientos No PermitidosCerita yang bikin terobses. Temukan sekarang