Capítulo 1. Mi Primer Día

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Era mi primer día de escuela en una nueva ciudad, una nueva vida, un nuevo Raúl, esperaba y todo fuera más sencillo, otra preparatoria técnica por otro cambio de trabajo de mis padres, que según ellos, era el último, recuerdo que mi padre me llevó al estacionamiento de la escuela, como comúnmente lo hacía en el resto de la escuelas.

-Vale nos vemos al rato, te quiero - como usualmente siempre me decía y yo le respondía - Si pa' nos vemos al rato.

Entre a la escuela... No era muy grande que digamos, era difícil perderse.  Aula 5 Edificio número 2 casi justo en la entrada de la escuela...

Un profesor días antes durante mi inscripción me había dado un croquis de l escuela... Y para no quedar mal lo había estudiado la semana completa, obvio también como todo alumno normal, busqué en redes sociales todo lo que podía encontrar de la escuela. 45 años de aniversario, varios egresados empresarios, dos presidentes municipales, pequeñas empresas locales... Y bueno, uno que otro deportista. La verdad es que a pesar de que estaba en la preparación para la universidad aún no tenía una decisión firme de saber que iba estudiar. Me llamaba la atención el diseño gráfico pero decían que no dejaba para la vida dinero... Y a pesar de que mi visión de vida, no era ser rico, no me gustó los ojitos feos que le ponían; otras de las opciones era ser contador, porque en mi familia abundaban los contadores y notarios, pero no sé... A pesar de eso yo sabía que el negocio familiar se lo iba a quedar mi hermano mayor. Con tal, supongo que seré notario o no se.

Llegué al edificio número 2 estaba frente a la plaza cívica... Era un edificio de dos pisos...  Al estar la entrada y la plaza cívica en alto se cruzaba un puente para llegar al edificio, o se bajaban unas escaleras para ir a la planta de abajo, el aula número 5 era la última del piso alto.

Iba vestido con mi uniforme nuevo... Un pantalón de vestir algo pegado, y la camisa de la escuela color blanco... Ví que varios de mis compañeros eran menores que yo... Y es que no se porque pero lo supuse a simple vista.

Llegué y me senté en la segunda banca frente al escritorio del profesor... Todos se conocían al parecer, bueno era obvio, yo era el nuevo del salón y eso pasa.

Llegué y me di cuenta de dos chicas muy lindas... Una chica de piel clara, pelo oscuro y ojos pequeños muy bien vestida... Y otra chica de pelo castaño, igual de piel clara, y ojos claros, se notaban que eran muy buenas amigas, estaban sentadas a mi lado, se notaba que me volteaban a mirar como el resto del grupo, lo que me hizo sentir algo raro y no se, algo penoso. Igual en lugares nuevos soy muy vergonzoso, y con gente mayor que no conozco, pero eso no me quita lo respetuoso jeje.

De pronto una de las dos chicas (porque se veía que hablaban de mi) se acercó

- Hola.
- Hola.
- ¿Cómo te llamas?
- Raúl ¿Y tú?
- Rosa, yo soy Rosa.
- Lindo nombre Rosa.
- Jaja gracias. Si gustas puedes venir y hacer plática conmigo y con mi amiga.
- Oh! Vaya Rosa en serio gracias pero, prefiero estar solo por ahora, tal vez luego, pero gracias.
- Oh si, bueno entiendo, no te preocupes, cualquier cosa estamos aquí, para lo que necesites.
- Si gracias.

Llego el profesor a la clase, al parecer aquí teníamos un profesor por cada materia, que venía a nuestro salón. El profesor Federico el un tipo alto, de piel clara y con unos ojos risueños, un buen maestro que con el tiempo a pesar de varias peleas me iba a caer bien. Una clase típica de primer día, lo que íbamos a necesitar para la escuela y lo que iba a tratar la materia. Todo iba bien conforme a mis planes hasta que hizo una pregunta...

- Bien, ¿Quién es el nuevo? -Al parecer alguien le había chiflado que había un nuevo en la clase. Rosa con algo de discreción le dijo al profesor... - Es el, se llama Raúl.

- Oh muchas gracias Rosa. Bien jóven, ¿Nos hace el favor de presentarse? -obviamente asentí, porque si le decía que no, bueno, yo no quería llamar la atención. Me levanté, mire hacia Rosa que era la única que se había acercado a hablarme y le dije como si le estuviera contando a ella con todo tranquilidad.

- Hola... Mi nombre es Raúl, tengo 16 años, no soy de aquí, me he mudado con mis abuelos y mis padres a esta ciudad en este verano.

- Muy bien Raúl, -respondió el profesor -no tienes de que preocuparte, aquí todos te van a tener muy bien atendido, tuviste la suerte de que hayas quedado en este grupo, que por la escuela corren los rumores, que es de los mejores en su especialidad, puedes sentarte.

- Gracias

Rosa que se sentaba frente a mi hacia la izquierda, me volteó a ver y me envió una sonrisa, yo se la devolví algo apenado.

Todo el día fue normal, clase tras clase. Hasta que después de tres horas empezó el receso.

- ¿Quieres venir? Estaremos en unas bancas en el área verde.
- Claro porque no.

Yo sabía dónde quedaba el área verde, lo había "estudiado" por así decirlo. Ellas se sentaron en una banca con sombra de parte de un pequeño ficus que apenas crecía. El lugar era fresco, la mayoría de la escuela estaba pintada de blanco, era limpia y apenas se le veía uno que otro matorral sin cortar.

- Y bueno... -dijo Rosa algo incómoda, yo solo me reí en silencio y les dije.
- Y bueno... -Ana solo me miraba con algo de pena, y una pequeña sonrisa pegada en su rostro.
- Hola Raúl, soy Ana, ammm supongo que como tú te presentaste a nosotros en clase amm, creo que me tengo que presentar yo también para estar a mano. Ammm bien, tengo 14 años. Soy de aquí, desde que nací creo. - Yo la miré fijamente y le mandé una sonrisa, la cual recibió bien supongo, porque ella rió.

En Cuanto Te VíStories to obsess over. Discover now