El efecto mariposa es interesante, demasiado a decir verdad.
Izuku Midorilla, el alfamado villano "deku" observa la ciudad desde la cornisa más alta que pueda haber, desde la sede principal de los héroes, los destrozos y el fuego le hace sonreír, los gritos agonicos y las personas corriendo presos del pánico logran sacarle una risa, se pregunta si tal vez en algún momento de su vida existió una decisión que cambió su "destino", se pregunta si pudo todo haber sido diferente, si su sueño de niño en algún mundo paralelo fue cumplido.
Pero toda filosofía se detiene cuando los mediocres alumnos de UA junto a otros héroes "profesionales" se sitúan en el techo del edificio.
Les dedica una mirada desinteresada, sus ojos húmedos reflejan odio y brillan ante la crueldad de sus pensamientos.
Esa noche no sólo caen héroes memorables, esa noche es tan solo el inicio de una era de maldad, liderada por un joven al cual el destino, el mundo, desfavoreció.
