-Nos complace presentar esta noche a una mujer maravillosa, llena de carisma y magnificencia... Con ustedes ¡LUZ DIVINA!- se retira del micrófono, el público aplaude, grita y silba.
Y ahí entre yo, con un vestido rojo de lentejuelas ajustado al cuerpo, brillaba hasta en el rincón más oscuro del lugar, una boa de plumas blancas, medias de red, una cabellera hermosa y mi rostro maquillado con pureza; pestañas largas, rubor en las mejillas y labios carnosos con labial rojo vivo... Pasión total.
Tacón de aguja altos, porque entre más alto sea tu tacón, más divina eres tú.
Me pose frente al micrófono y la música dio inicio.
«Mister,
Your eyes are full of hesitation,
Sure makes me wonder,
If you know what your looking for.
Uumm, Baby I wan't to keep my reputation,
I'm a sensation,
You try me once you'll beg for more.
Oooohh! Yes sir, I can boogie,
But I need a certain song,
I can boogie, boogie woogie all night long
Ooooh!
Yes sir, I can boogie
If you stay, you can't go wrong,
I can boogie, boogie woogie all night long...»
Mientras cantaba, un hombre de porte misterioso, muy guapo, de mirada penetrante y de chaqueta de cuero negro que estaba sentado en la segunda mesa no dejaba de mirarme, de observar cada movimiento que hacía y cada que mis labios se separaban al cantar. Por un momento me fue familiar su cara, de algún lado lo había visto antes, quizá en otro show anterior que había hecho. Debería ser profesional pero no lo soporte, baje del escenario con el micro en mano, me acerque a él, lo mire fijamente a los ojos, pase mi mano con delicadeza sobre su pecho, todos ahí no dejaban de mirar esa escena un tanto bochornosa; tomé la mano de aquel hombre y la puse en mi cintura, él inmediatamente la quito, yo de igual manera me retire con lentitud y en ese momento alguien entró por la puerta del cabaret y grito
-¡HAY UNA REDADA CORRANLE!-
La música se paro, el público comenzó a gritar y a correr, la policía entró con armas al lugar, y si no mal recuerdo eran como ocho oficiales quienes entraron y salvajemente golpeaban con macanas a todos; este tipo de situaciones era "Salvense quien pueda".
Yo no sabía que hacer, ni a donde correr, me quedé como estúpido ahí, parado en medio de la pista; hasta que el hombre misterioso me tomó del brazo y me jaloneo, me gritaba que corriera y pues yo corrí con todo y tacones... Patitas, para que los quiero.
Salimos por una puerta trasera, hasta que recordé, comencé a gritar por mi amigo "La Chula" Se había quedado adentro, se lo iban a llevar a la preventiva, no quería que le hicieran nada, lo iban a golpear a él también, le lloré al hombre misterioso rogándole que regresaremos por mi amigo pero este se rehusó, era salir o salir, no había opción. Me quedé muy preocupado por "La Chula".
Nos subimos al automóvil de ese hombre misterioso y le dio duro al acelerador, ya como a cinco cuadras bajo la velocidad y mi cara era tipo QUE ESTA PASANDO hasta que me tranquilice pues no era la primera vez que me pasaba, sin embargó cuando eso sucedía era horrible.
Le pregunté al tipo su nombre, me intrigaba saber quién era.
-Roberto Navarro, para servirte a ti ¿y el tuyo?-
Antes de seguir con la historia te contaré un poco de donde soy, quien soy y como llegue aquí.
Mi nombre es José Manuel Córdoba, mejor conocido como "Luz Divina", soy el segundo hijo de cuatro, mis hermanos: Agustín Córdoba, Rosa María Córdoba y Luis Antonio Córdoba, Soy de un pueblo cerca de Monterrey N.L; crecí en el seno de una familia tradicional, no sufrimos de carencia económica lo admito, mi padre era un hombre muy trabajador, tenía animales de ganado para venta y compra, sembradíos de vegetales, era un tipo de rancho que sabía lo que era ser " Un verdadero hombre", de carácter fuerte y... Machista; mi madre una mujer como cualquier otra de esa época, sumisa, callada, que solo era responsable del hogar, hacer el aseo, cocinar, atender a sus hijos y a su marido pero eso si, una mujer amorosa, cariñosa y comprensible que daba la vida por vernos a nosotros sonreír y que nada nos doliera.
Yo solo estudie hasta primaria, no me dio por seguir mis estudios, después de eso me dedique ayudarle a mi papá con los animales de ganado y las siembras, amaba la naturaleza y los fresco de lo que me rodeaba, mi hermano el mayor siguió sus estudios pero igual le ayudaba a mi padre; mi hermana Rosa le ayudaba a mi madre con la casa y Toño pues era un niño aún.
Jamás me queje de lo pesado que era cuidar animales y más, puesto que a mi me gustaba hacerlo y lo disfrutaba, ordeñar vacas, bañar a los caballos, alimentar a los puercos y echarles mixtura a las gallinas y gallos que tenía mi apa.
Nuestros padres siempre creyeron en nosotros y en especial mi padre, que nos estaba haciendo hombres fuertes, valientes y bien machos como el decía pero... El mundo gira y da muchas sorpresas.
Cuando Rosa cumplió quince años le hicieron quinceañera como a cualquier muchacha de su edad, mi madre estaba emocionada por mi hermana, mi padre invitó a mucha gente a la fiesta, casi a todo el pueblo e invitó a mi padrino el cual tenía dos hijos, una mujer y un hombre, lo recuerdo bien, se llamaba Fernando de la Cruz. Cuando lo conocí, que más bien, nos reencontramos, pues fue... Fantástico, el muchacho ese tenía la misma edad que yo, diez y siete años, vestía ranchero al igual que todo nosotros, el tipo era galán, muy bien parecido, fue entonces cuando supe que algo andaba mal, que me estaba pasando algo diferente, nunca antes experimentado.
-¿Cómo ha estado ahijado?-
-Muy bien padrino ¿y usted?-
-Igual muy bien, mire... Esta es mi hija Angelica y este mi hijo Fernando-
Mi padrino esperaba que pusiera mis ojos en su hija Angélica pero en realidad era a Fernando.
-Ahh muy bien padrino... Pues un gusto pero pasenle, están en su casa-
Fernando se había vuelto mi primer amor, un amor incansable, jamás sucedería algo y pues mucho menos, éramos hombres obviamente eso estaría mal como decían mis padres.
Pero ya no te la haré más de cuento y me iré a lo que en verdad importa, que fue cuando "salí del closet", recuerdo que fue un trece de noviembre del 74, yo tenía diez y nueve años; todo paso cuando mi madre mientras limpiaba nuestra recámara encontró una fotografía de Fernando en uno de los cajones, según esto ella pensando que era de mi hermana o al menos hasta que dio la vuelta a la foto y decía "Mi más grande amor" y la fecha en que lo conocí, mi madre se quería morir pues reconoció que era mi letra, me buscó por toda la casa hasta que me encontró y me pregunto de que se trataba eso, estaba muy eufórica, nerviosa y todo al mismo tiempo, yo lo negué rotundamente diciendo que era de Rosa y que yo le ayude a escribir eso, luego me amenazó con mi padre, que si no le decía la verdad... Todo empeoraría, no tuve otra que aceptar, mi mamá cayó desmayada, tuve que llamar a mis hermanos y a mi papá, me preguntaron que había sucedido yo les dije que no sabía, que fue repentino. El caso de todo eso es de que mi padre se enteró y me echo de la casa, había sido un golpe bajo, me gritaba que ya estaba muerto para él, que no volviera y si lo hacía el mismo me mataba, no me dio tiempo de hablar, ni siquiera de empacar algunas cosas.
Me había quedado sin familia, sin hogar, sin nada... Solo estaba yo y mi fé en Dios, por suerte traía unas monedas en el pantalón, me fui a la carretera a pedir un ride para Monterrey y tratar de hacer mi vida allá ¿qué más me quedaba?.
Me fui a la ciudad, trate de encontrar trabajo y pues si lo obtuve; de lava platos en un restaurante algo lujoso pero ya lo que fuera, era bueno. Sin embargó no todo es miel sobre hojuelas.
-José Manuel-.
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LUZ DIVINA
Short StorySer homosexual en décadas pasadas era estar condenado a la marginación y el infierno en piel propia. Esta es la historia de Luz Divina, un travesti que se ganaba la vida haciendo show's en cabaret's de México donde homosexuales y transexuales podía...
