Era se una vez un bosque tan denso que todos los que entraban jamas saldrían, a este se le conocía como " El país de los perdidos", cerca de este bosque se asentaron unas personas en un pequeño poblado, un día una gata de pelo marrón oscuro rallada de marrón mas claro y de ojos verdes rasgados igual que su pelaje, entro en el país de los perdidos mientras perseguía una mariposa y al mismo tiempo se adentraba mas y mas en el bosque, tras perder a la mariposa intento salir del bosque pero después de ponerse el sol y dar cientos de vueltas, la pequeña gata incapaz de dar un paso mas se recostó bajo un seto, al notar un cálido pelaje se acerco a el sin pensar que en lo que se estaba acostando era un enorme, hambriento y feroz lobo que cenaría gato crudo y vivo, llevaba varios días sin comer no se daría el gusto de morderla hasta matarla, solo abrió su gran boca mostrando sus mortales colmillos, el pequeño felino estaba totalmente derrotada,sin poder moverse, lo único que pudo hacer es cerrar los ojos y relajarse, fue en ese momento en que sentía decenas de cuchillos apunto de clavarse en su cuerpo, el momento en el que un lobo aun mas grande se abalanzo sobre el anterior dejando un rastro de fuego a su paso y dañando masivamente al lobo menor con mordiscos fuertes y precisos en su cuello dejando quemaduras en su piel y pelaje, posteriormente el lobo mas pequeño huyo despavorido y dañado.
Este era el fin del felino, pero al contrario de lo que pensaba, el lobo la miro con unos ojos rojos como rubís quede oscurecían según el sol se escondía, este se acerco abriendo sus fauces y la gata intento escapar rodando pero no la quedaban fuerzas, la mordió del cuello sin hacerla daño y se la llevo a otra zona del bosque.
Ahora en un claro con un pequeño lago que refleja la luz de la luna dejo a la gata dentro de un circulo de piedra relleno de hojas, el círculo era enorme pues la gata totalmente estirada no ocupaba ni un cuarto del círculo, allí quedo dormido el animal mientras él se zambullía en el lago.
Al despertar ella estaba acurrucada sobre algo suave y cálido, con un pescado a sus pies y la pata del lobo sobre ella,se llevo un gran susto e intento escapar lo mas rápido que pudo despertando al lobo, quien levantó la pata y la gata salio tan espantada que se tropezó con una raíz y choco contar un árbol, el lobo se levanto, cogió el pescado y tranquilamente ando hasta la felina dejando caer el pez sobre ella.
Esa misma mañana la gata intento salir del bosque de nuevo pero al ver que pasaba por cuarta vez delante del lago y estaba exhausta de nuevo el lobo se acerco, saliendo de las sombras y a la luz del día ella se dio cuenta de las extrañas marcas rojas que tenia en su pelaje, él era un lobo negro con ojos y pelaje rojo capaz de hacer arder el bosque, ella había oído hablar de el en las historias de miedo, escucho como arrasaba civilizaciones enteras solo pasando por sus cercanías, pero también escucho como todos los cazadores de muchas aldeas se unieron para matar a la vil criatura del mal, pero a ella la salvo y la dio un pez, y no sabia que creer, al acercarse a ella le ofreció su ayuda pero prefirió seguir dando vueltas, tras el medio día resonaron por el interior del bosque los maullidos de terror, el lobo fue velozmente al encuentro, donde encontró a la gatita huyendo de una enorme serpiente el lobo los siguió sin ayudar recordando las leyes del bosque, prohibido robarle la presa a otro cazador, con lo que si el gato vivía o no seria decidió suya, mientras la serpiente perseguía al felino enfroscándose de árbol en árbol, él los seguía de cerca sin saber muy bien si era por la curiosidad de que el gato sobreviviera o por ver como la serpiente la devoraba, fuera lo que fuera no intervendría, milagrosamente y sobretodo sin saber como lo hizo, consiguió que la serpiente no la devorara debido a que se atasco en un tronco hueco, fue en ese entonces cuando decidió confiar en el lobo para que la sacara de ahí.
Llegaron al lago iluminado ahora por el sol siendo engullido por las montañas, tiñéndolo todo de colores cálidos y creando una estampa inolvidable, el lobo no la dejo presenciar mucho mas esa estampa la atrapo de una pata, la soltó en el aire y se coloco para que callera sobre él, tranquilamente avanzo todo recto en dirección al exterior, el bosque se ladeaba para dejarle paso, las ramas se levantaban, los matorrales espinosos se convertían en una suave y mullida alfombra por la que caminaba, era todo lo contrario a cuando ella iba sola y parecía que cada raíz emergía del suelo para hacerla tropezar, en la cuidad de los perdidos todo estaba conectado, todo la flora formaba un solo ser vivo y racional que veneraba al lobo de fuego. De pronto se vio la luz del fuego central en la aldea, al salir del bosque la dueña de la gatita se los encontró de frente y la gata la maúllo cariñosamente, pero la reacción de terror en la niña la impulso a correr a la aldea y alertar a los guardias, el lobo la siguió a la aldea sin correr ni acercarse a la chica, cuando llegaron todos los guerreros de la aldea apuntaban con sus lanzas hacia la criatura dándole la espalda a la hoguera central para despedir al dios sol, todos lo guerreros rodearon al lobo apuntándolo con sus lanzas de madera afiladas en la punta, él no se inmutó, solo se sentó mientras la gata resbalaba por su espalda hasta el suelo y en el momento en que esta se separo de él, se acerco uno por uno incinerando sus lanzas según se acercaba, los humanos se alejaban según sus lanzas desaparecían sin dejar ni humo ni ceniza, en el momento en que los guerreros quedaron con tan solo un pequeño palo que empezó siendo una mortal lanza, los humanos retrocedieron ante tal poder de aniquilación, posterior mente regreso al bosque, él ya había cumplido su parte, lo que pasara de ahí en adelante no era de su incumbencia, regresaría al bosque, se zambulliría en el lago y se despejaría de esta pequeña aventura en la que ha tenido que volver a ver a esos molestos humanos. Pero cuando se proponía a regresar a su casa los tres ancianos de la zona, un alquimista, un chaman y un anciano cazador se encontraban en su camino, él no sabia si enfadarse o pasar de todos ello, pero decidió sentarse delante de ellos y atender a lo que quisieran, de ello dependería si volatilizaba o no la aldea entera, mientras la gatita perdida durante dos días se reunía con su asustada dueña.
Sentado, serio y mirándoles fijamente, el lobo de fuego esperaba impaciente a que hablaran, pero ellos solo hablaban entre ellos sin dirigirse a él, tras unos minutos el ambiente se relajo todos volvieron a sus labores pero sin olvidar que un ser capaz de destruir el pueblo sin moverse del sitio se encontraba en el centro del mismo, los ancianos hablaron con el lobo, y sin saber que es lo que dijeron la gatita solo noto un inmenso aumento de temperatura y que su salvador y guia se levantaba y volvió al bosque, unos días después cientos de personas de muchas aldeas diferentes se reunieron, prepararon armas hechas de filos metálicos y mangos de piedra un equipo específicamente preparado para ataques antifuego, la felina corrió lo mas rápido que pudo al bosque a alertar a su amigo pero cuando llego al bosque se encontró con un muro totalmente infranqueable formado Po zarzas espinosas entrelazadas, las que rodeaban absolutamente todo el bosque.
Al ver esto los humanos amontonaron troncos para crear una brecha por la que pasar pero tras una hoguera de dos horas en la que del cielo llovía ceniza el muro no sufrió ningún daño, durante días intentaron atravesarlo de todas las formas imaginables, hachas, fuego, embistieron con bestias de colmillos, pero nada de eso la daño y así surgió la fortaleza de la ciudad de los perdidos que fue renombrada como "El Mundo de los perseguidos". Desgraciadamente el muro no solo separaba a todas las criaturas perseguidas, ante las cuales si se abría el muro, y todo el mundo exterior también separaba al felino de su lobo.
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No siempre hay un final feliz
FantasyLeelo y lo descubrirás, es una historia corta que me inspiro una amiga
