"La sangre escasea"
"No somos humanos, no tengo idea de que somos... pero necesitamos ese líquido".
Cuando empezó a dejar de abundar ese elixir, todo se salió de control. Nadie fue capaz de entender la razón solo... sucedió.
"La gente está loca".
Esas palabras se repetían constantemente en los pasillos, en las "calles", en las campañas o en los cementerios.
La sangre se había vuelto peligrosa.
"Quieto... ¿por favor?".
"Los cerebros de estas personas son Tan impresionantes".
Ahora sería un arma.
Contados los años con los dedos, empezaron a haber problemas... Graves problemas.
Solo una de dos era la indicada: ser loco o volverse uno: por el bienestar propio, una de las dos posibilidades debía de ocurrir.
El líquido carmesí se había vuelto tóxico, pero en las habitaciones revestidas de blanco no se pensaba lo mismo.
Algo detenía aquel efecto, el cerebro era capaz.
-¿Tenemos la solución?-. Una mujer le pasaba una nota de papel con estas palabras escritas a su cónyuge.
-No podemos hacer nada- respondió.
"Los cerebros de esas personas son tan peculiares".
"Dile que deje de correr".
"Ese hombre habla solo otra vez".
Unas personas eran capaces de soportar aquella espesura en sus venas.
-¿Estás seguro?-. La mujer muda volvió a pasarle una nota a su marido.
-Esperemos que sí.
Se escuchaba el abrir de las puertas de las próximas habitaciones, listos para poder encontrar a la nueva víctima.
-¿Qué somos?
-Si se supiera la respuesta estos días no serían tan difíciles para ellos-. Aquel hombre se levantó de su silla, camino un par de pasos hasta llegar a una ventana que se encontraba en aquella habitación, de esta forma pudo apreciar mejor el paisaje.
Ella lo siguió.
-No era necesario-. Escribió ella en el vidrio.
"Se mi amigo".
"Tengo frio".
"¿Está lloviendo?".
-Somos... raros.
Aquella mujer agarro la mano de su marido y siguieron viendo el espectáculo.
-¿Somos humanos?-
-Una evolución, querida-. Él le dio un beso en la mano sin soltarla.
-Hay muchas personas en aquel lugar-. Ella lo escribió en el cristal.
-Estuvimos ahí... sabemos lo que paso-.
"La sangre es toxica"
"Que hermoso gato"
"No se permiten mascotas"
Ella saco una hoja de papel de su bolsillo, tenía varias preguntas escritas allí. El observó la hoja.
Aquel hombre soltó la mano de su mujer para luego tomarle el mentón.
-No fue una tortura para mí el tener que vivirlo... ¿para ti si?
Los recuerdos que cruzaban por la mente de ambos no eran precisamente los mejores.
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Experimento 14: "bajo los techos de la alienación"
General Fiction"La sangre escasea" Esa es nuestra situación.
