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     En el final del capítulo 2:


     —¿Y bien? —preguntó Nora— ¡¿Has visto qué mono es?! Encima es súper inteligente—exclamó con su cara apoyada en su mano mientras le observaba embelesada.

     —Ya veo... ¿Y sabéis quién es el chico de gafas de sol que es...

     Y no pude terminar mi pregunta sin antes acabar la mano de Diana encima de mi boca, impidiéndome hablar.


III: Ayuda


     ¿Qué estaba pasando?

     Con una expresión de asombro y confusión, vi cómo Diana iba quitando lentamente su mano de mi boca.

     —¿Me puedes explicar qué ha sido eso? —pregunté sin evitar el tono de molestia.

     Diana y sus amigas se miraron entre ellas. Parecía que podían hablar entre ellas con tan solo mirarse.

     Al cabo de varios minutos completos de silencio, Laia habló.

     —El chico del que hablas es Ares—murmuró mirando hacia ambos lados—. Y es mejor que no preguntes ni hables de él, no hay buen rollo entre su persona y los estudiantes.

     —Más que buen rollo, la gente le tiene respeto—comentó ahora Nora.

     Alcé una ceja—¿Respeto? Tiene nuestra edad.

     —La verdad es que tiene un año más que nosotros, pero, aun así, haz como si no existiera, Iris. Si me haces caso, todo irá bien—y con aquello, Diana finalizó la conversación.

     Y ahora a mí me carcomía la curiosidad.

(---)

     Al escuchar el timbre sonar, vi en mi horario que me tocaba latín.

     —¿Vamos a clase, Iris? Nos toca ahora juntas—dijo Nora mientras se colocaba su mochila.

     Asentí con una sonrisa y dejé que me guiara al aula, que al parecer estaba un poco alejadas de las clases principales.

     Cuando llegamos, vimos a varios alumnos esperando en la puerta al profesor.

     —Siempre llega tarde—afirmó Nora leyendo mis pensamientos—pero estamos acostumbrados ya.

     Yo simplemente reí.

     Al momento, vimos como una figura se acercaba al grupo de alumnos. Y con el suspiro de Nora, no podía ser otra persona.

     Ethan se apoyó en una de las paredes del pasillo, esperando como todos los demás. Pero este no despegaba su mirada de mí.

     Incómoda, decidí mirarle fijamente yo también, de esa manera desviaría la mirada. Pero al parecer, lo único que rompió el contacto visual fue el profesor pasando entre nosotros.

     "Qué chico más raro"—pensé—", pero tiene unos ojos preciosos"

     Al abrir el profesor el aula, Nora me cogió del brazo y me llevó hacia la zona del medio de la clase, donde supuse que es su asiento habitual.

     No éramos muchos alumnos, pero sí más que en mi antiguo instituto.

(---)

     Pasada media hora de clase en la que solo cogía apuntes y a ratos hablaba por lo bajo con Nora, noté movimiento detrás de mí, pero decidí no prestarle atención, pues el profesor explicaba como una bala.

     Mientras hacía ejercicios, un dolor punzante se hizo presente en mi cabeza. Este cada vez se iba acrecentando, por lo que decidí avisar a Nora.

     —¿Y así de repente te ha empezado a doler? —preguntó preocupada después de avisarle y revisando que el profesor no la viera hablando. Alzó su mano y la puso en mi frente, quitándola casi al instante. —Dios, Iris, estás ardiendo.

     —Profesor—dijo Nora en medio de la explicación del profesor—, Iris no se encuentra muy bien. ¿Puedo acompañarla a la enfermería?

     —Nora, no deberías perder esta parte de la explicación—explicó el profesor—, no vas lo que se diga muy bien en la asignatura.

     Nora murmuro una maldición por lo bajo, aunque no la llegué a escuchar claramente. Solo estaba pendiente de cómo el dolor de cabeza cada vez era peor.

     —La llevo yo—afirmó una voz masculina.

     Todos se giraron hacia atrás para ver al dueño de esa voz.

     —Gracias, Ethan. Después de esta interrupción, procedo a seguir.

     Al momento de decir aquello, noté la presencia de Ethan a mi lado.

     Levanté la cabeza y vi aquellos ojos brillantes analizándome.

     —¿Vamos?

     Asintiendo, me levanté y cogí mis cosas. Al salir de clase, noté que el dolor me estaba pasando factura y trajo consigo mareos. ¿Qué me estaba pasando?

    Noté que Ethan iba a mi lado, caminando lentamente por los pasillos siguiendo mi ritmo lento. En un momento dado, tuve que parar del mareo que estaba sufriendo. El dolor era tan intenso que pensaba que en cualquier momento me caería al suelo.

     En el instante que hice un parón para poder coger fuerzas, escuché un suspiro. Casi al instante, sentí como unos brazos me alzaban y, por seguridad, crucé las piernas en su torso y me agarré a su cuello.

     Cuando Ethan me sujetó de manera adecuada, siguió caminando conmigo en sus brazos. Con los mareos, solo pensé en apoyar la cabeza en su hombro y cerrar los ojos. El malestar seguía presente.

     Minutos después, notando cómo el dolor disminuía, escuché los pasos de Ethan cesar. Una presencia estaba delante de nosotros, y esta parecía hablar con el chico que me sujetaba.

     Ethan asintió varias veces en la conversación, aunque yo no escuchaba nada de lo que hablaban. Era como si no estuvieran emitiendo ningún sonido.

     —Iris—susurró Ethan suavemente en mi oído—, vamos a hacer un desvío de camino, ¿vale?

     Y antes de que pudiera decir algo al respecto, noté como una mano se posaba en mi cabeza y perdía la consciencia casi al instante.



N/A

¡Hola a todos!

Primeramente, me quiero disculpar por la demora tan grande. Este año escolar ha sido bastante intenso y no he tenido el mínimo tiempo para escribir.

Por otro lado, los que hayáis leído la novela con anterioridad, veréis que la trama ha cambiado mucho, pero algunos personajes se han mantenido. Esta nueva edición va a tener muchos cambios de la anterior, eso asegurado.

Y nada más, me disculpo de nuevo y espero actualizar esta vacaciones más seguidamente.

¡Un saludo!


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