Después de tiempo, aprenderás la diferencia entre dar la mano y ofrecer ayuda, aprenderás que amar no significa todo lo que parece, y que estar acompañado no siempre significa seguridad. Aprenderás a aceptar tus derrotas, cada una de ellas, con la cabeza bien alta, aprenderás a construir hoy todo lo que quieras, porque el mañana no es seguro, y el futuro tiene esa costumbre de caer en el olvido. Aprenderás que el sol sale después de cada tormenta, que no todo es malo, aceptarás que algunas de esas personas buenas en tu vida pueden llegar a hacerte daño alguna vez, pero también te darás cuenta de que necesitarás perdonarlas. Aprenderás que a veces el silencio es mejor que cualquier palabra, y que una mirada a veces dice mucho más, te darás cuenta de que lleva años construir la confianza y que en apenas unos segundos se puede destruir, y te darás cuenta de que hay cosas que harás en un abrir y cerrar de ojos pero sin embargo te estarás arrepintiendo el resto de tu vida. Aprenderás que a veces a pesar de las distancias las cosas siguen creciendo, aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos aunque cambien ellos. Descubrirás que muchas veces no dirás lo que quieres, y te quedarás con las gana de decirlo, y luego cuando sea demasiado tarde, querrás decir todo lo que no dijiste. Aprenderás que tú mismo eres el único responsable de cada cosa que hagas, que vida solo hay una y es tuya, eres libre, libre para decidir y hacer lo que te venga en gana. Aprenderás que un verdadero héroe es ese que se deja llevar por sus sentimientos a pesar de todas las consecuencias que vengan luego, aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica y que a veces incluso con ella, es imposible controlar situaciones.
Aprenderás que madurar tiene más que ver con lo que llevas vivido que con la edad.
Aprenderás que nunca se debe decir a nadie que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una lástima si lo creyese, porque le estarás quitando la esperanza. Y sí, también aprenderás que a veces no es suficiente que te perdonen algo que hiciste, también tienes que saber perdonarte a ti mismo. Descubrirás que a veces no importa si tu corazón se rompió en pedazos, el tiempo los recompone, cada uno de ellos. Aprenderás que el tiempo es algo que no vuelve atrás, por lo que debes aprovecharlo al máximo ahora, que no es tarde, o quizás si.
Entonces, solo entonces sabrás realmente lo que eres capaz de soportar, que puedes considerarte fuerte y que podrás ir más lejos de lo que pensabas, y aprenderás, que la vida al fin y al cabo, es vida cuando tienes valor de enfrentarla.
