-Bueno niños, como ya saben es su último día de campamento, pero, por desgracia, su líder, a caído enfermo, por lo que, lo reemplazare. Para este maravilloso día e estado preparando una magnífica historia que será contada a la noche, más que una historia, es una antigua leyenda China que por desgracia se ha ido olvidando.
Llegada la noche, el suplente de líder de campamento reúnio a todos los pequeños campistas para comenzar con la historia.
-Estamos todos? Si? Perfecto. Bueno jóvenes, la antigua leyenda se llama la mascota y el emperador. Alguno sabe de que trata?
-No líder. Respondieron todos los campistas
-En ese caso presten atención, es una historia que les herizara la piel. Y recuerden que al final de la historia hay una gran sorpresa.
Bien, comencemos.
Era el año 1400, un emperador perverso regia toda China, un tirano de estatura promedia, pelado y regordete.
Se decía que poseía un monstruo al cual alimentaba con carne humana, que este ser de las profundidades estaba encerrado en uno de los templos sagrados, en el sótano del lugar donde la gente iba a rezar. De vez en cuando el emperador los conducía allí abajo para alimentar a su querida e infernal mascota.
Un día la criatura dejo de alimentarse de las personas que eran enviadas, mediante la persuasión del emperador, al sótano.
La gente que ahí abajo se iban almacenando comenzaba a gritar, por lo que, al escuchar los gritos que no cesaban, el tirano, fue a averiguar qué sucedía.
Al abrir las puertas de aquella que era la casa del grotesco ser, las personas, salieron corriendo, hundidos en desesperación.
Cuando todos salieron, el emperador, quedó encerrado ahí abajo, debido a que la puerta se cerró detrás de él cuando toda la gente había finalmente huido de aquel calabozo.
Se dice que el malvado que regia China se encontró frente a frente con una persona que en realidad era la criatura, y, entonces, este malévolo ser tomo su forma original, descuartizando y devorando finalmente al emperador.
Los pocos que conocen esta historia, que se ha ido olvidando con el paso de los siglos, cuentan que, la mascota, aún sigue con vida, rondando por las calles, cazando humanos para alimentarse.
- Eso no asusta. Dijo un niño del fondo con gran enojo al decepcionarse de la historia.
- Acércate, pequeño. Dijo el suplente de líder campista. Tu cierra los ojos, vas a tener una agradable sorpresa por ser tan temerario, entendido?
- Mmm, está bien. Dijo el niño con una alegre vocecita.
Cuando el jovencito cerró los ojos, unos fuertes alaridos, seguido de fuertes golpes, resonaron en todo el campamento. En el momento que el niño abrió los ojos, el miedo, subió por todo su cuerpo.
Un escenario de sangre y vísceras estaba frente a él, donde, antes, estaban sus amigos y compañeros.
Al alzar la vista vio a aquel que era el suplente de líder de campamento. Ahora era una bestia con grandes fauces llenas de sangre, garras afiladas y descomunalmente grandes, en las que, en una de las garras, se encontraba uno de los corazones de los que eran antes sus compañeros. Poseía grandes alas y media unos dos metros, con un cuerpo gigantesco y poseia huesos en forma de púas que sobresalían de este.
El pequeño que se tapo los ojos fue el único que sobrevivió, solo porque se le perdonó la vida. Pero tal vez hubiera sido mejor que muriese porque no se le perdonó la visión y tampoco la cordura.
