Para FenixTheOmega52.
Tras curar a sus Pokémon por completo, Dawn subió las últimas escaleras del lugar. Vencer a 4 para enfrentarse al Campeón, el sueño de muchos. Después de mucho esfuerzo, por fin tenía la oportunidad...
Entró a la última cámara y encontró a una joven mujer, de largo cabello rubio y vestimenta oscura. Era alguien que la había seguido durante su aventura y le ayudó de diversas maneras.
- Cynthia...
- Hola, Dawn. Es un gusto verte.
Cynthia se acercó despacio a la joven entrenadora, con una leve sonrisa. A pesar de estar frente a una amiga, la Campeona estaba nerviosa y temblaba.
Dawn tragó saliva y tomó una de sus Pokébolas. Había llegado ahí a retar al Campeón, y aunque se sorprendió al ver que se trataba de su amiga, no iba a bajar la guardia. Pero Cynthia solo quedó frente suyo, sin decir nada, apenas respiraba.
- Dawn... ¿Recuerdas cuando te vi por primera vez? Estabas en la estatua del Pokémon Legendario.
Después del segundo encuentro con el Equipo Galáctico, Dawn se encontró por primera vez a Cynthia, quien por alguna razón, le dio un huevo del que saldría un Togepi. Dawn lo recordaba muy bien, porque sintió que Cynthia se comportaba como una hermana mayor.
- Ese día... Yo pasé de lado y vi tu ropa interior cuando te agachaste un poco. No soy una puberta para excitarme con eso, pero hubo algo...
Dawn se sonrojó al saber que pudo haber enseñado de más, pero sobre todo por la actitud de Cynthia.
- Esa noche soñé contigo. Soñé que me sonreías y decías cuánto me querías. No le tomé importancia, pero después te volví a encontrar en un Concurso Pokémon. Lucías hermosa con ese vestido.
Dawn había salido algo apenada en esa presentación, su madre le había dicho que vestida así quizá conseguiría novio.
- Y después ya no supe qué pasó conmigo. Hubo noches en las que, sin darme cuenta, me encontraba pensando en ti. Si tenía el día libre, salía a recorrer la región por si podía encontrarte. Lo hice cuando te encontraste a los Psyduck bloqueando el camino, por ejemplo.
Ese día, Cynthia elogió el cabello de Dawn. La chica agradeció, pero ahora, la mirada de la Campeona tenía más sentido.
- No sé qué me pasa. Debería buscar hombres de mi edad, he rechazado a muchos pretendientes. Y nunca me había fijado en una mujer, pero... Cuando vi tus ojos, tus piernas, tu trasero. Algo en mí cambió, Dawn.
Algo confundida, Dawn se quedó de pie, sin siquiera parpadear, y vio cómo Cynthia le acarició una mejilla.
- Si quieres intentarlo, no digas nada- dijo Cynthia y se acercó aún más. Se agachó y cerró los ojos, la respiración de ambas se encontraron y pronto chocaron sus labios.
Se separaron para respirar un poco, Dawn algo asustada intentaba entender lo que pasaba. Cynthia la tomó en sus brazos y la besó con más ganas; introdujo su lengua y saboreó los dulces labios de la chica peliazul. Las piernas de Dawn temblaron y sintió cómo su entrepierna se mojó de repente, su corazón se aceleró y sus labios correspondieron al beso.
Con los ojos cerrados, Dawn sintió un cosquilleo agradable por todo su cuerpo mientras seguía besando a la Campeona. Por su parte, Cynthia no perdió más tiempo y metió las manos por debajo de la falda de Dawn.
- Por fin eres mía- dijo Cynthia al apretar el suave culito de Dawn, listo solo para ella. Dawn gimió al sentir el firme agarre de su amiga y tomó uno de sus grandes pechos, era tan firme y redondo que se sentía bien cubrieron la mano.
Cynthia disfrutaba del roce y desabrochó su blusa para que su amada pudiera tocarla mejor: Dawn quedó impresionada con el tamaño de los senos de la Campeona y se apresuró a chuparlas.
- Mmm sí, cómeme las tetas, son solo tuyas- gimió Cynthia sin dejar de manosear a la joven entrenadora. Poco a poco bajó las pantaletas de Dawn y pudo tocar su piel desnuda, con cuidado invadió su intimidad.
Dawn gimió al sentir un dedo adentro y dejó de moverse: Cynthia aprovechó lo indefensa que estaba su amada para volver a besarla y tocar sus pequeños pechos por encima de la blusa, todo esto demasiado rápido y sin dejar de dedearla.
- Cynthia, yo...
Con ojos más tiernos que los de costumbre, Dawn miró de frente a la Campeona y soltó un gemido que debieron haber oído en la cámara de a lado. Había arañado un poco el elegante abrigo de Cynthia, pero a ella no le importó en lo absoluto. Había sido causa y testigo del primer orgasmo de su amada.
Al despertar, Dawn estaba en el cuarto donde se reconocen y registran a todos los Campeones. Confundida, preguntó si habían tenido una batalla, pues no recordaba nada.
- No era necesaria, cariño. Tú me ganaste hace mucho tiempo.
