El pasillo estaba frío, aun con mis pequeños bocacines color oro, lo podía sentir. Solo mis pasos se escuchaban, mi respiración resonaba y saltaba por las paredes, como un eco infinito. Seguía mi voz... al final, vi una luz, que provenía de aquella habitación. Mi velocidad y ánimo fue decayendo mientras llegaba. Mordía mis labios con fuerza, evitando que las lágrimas salieran. Un paso, solo un paso fue suficiente para darme cuenta de que ya se había ido: La cama, se encontraba perfectamente tendida, de la ventana, entraban cálidos rayos de sol y el olor a antiséptico y suero, flotaba como el vago recuerdo de alguien que había ocupado el lugar.
-señorita-sentí, una voz masculina llamarme. No quise voltear, aun...aún no lo creía, solo se fue-lo lamento, tratamos de comunicarnos pero...-
-está bien, solo estaré un poco más-susurre entrecortadamente, mi corazón no latía, ya estaba perdida, sin ese ser ¿qué haría?
-claro-y sus pasos resuenan a lo lejos, el eco vuelve a hacerse presente. Cuando escuché que ya no está, mi mirada se dirigió al suelo, respiré hondo muy hondo, miré por la ventana y solo un "adiós" salió de mis labios.
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PARA: EL VIAJE DEL: RECUERDO
Short StoryMi adiós me ha unido a él... Mi adiós me ha unido a ella... Y ahora... Partimos juntos... Al mundo de los sueños... Hechos realidad...
