Parte II
Nunca fue una fans de viajar en una motocicleta y menos a tan alta velocidad. El aire era tan fuerte que provocaba que cerrara los ojos mientras el constante sentimiento de caer hacia que se le revolviera el estómago.
Se sostenía con gran fuerza en el haciendo hasta que pasaron por un bache haciéndola tambalear, gimiendo de miedo. Por instinto se agarró de lo más cerca que tuvo a la mano para no caer, eso implicaba rodear al chico que manejaba de la cintura, pegando su cara a la gran y trabajada espalda de él. Aun con el viento pudo escuchar la risa burlona de él.
--En el bar parecías más valiente—dijo el chico cuando llegaron a la pequeña casa de Jun. Ella bajo lo más rápido del vehículo con el rostro serio
—Eres un idiota—soltó de la nada dando vuelta sobre si mientras se dirigía a la puerta, el chico se mostró confundido, limitándose a solo levantar los hombros despreocupados, para después seguirla.
La casa de Jun, si se podría decir así, era solo una habitación y un baño, se encontraba en los barrios bajos de la ciudad así que no era sorpresa para el chico que todo estuviera desordenado con botellas de alcohol por doquier.
—¡Bienvenido a mi humilde morada! —sonrió con burla la chica extendiendo los brazos para abarcar el poco espacio que había.
—¿y se supone que aquí me vas a curar? —el afro levanto una ceja dando nuevamente un vistazo a toda la habitación. Jun lo fulmino con la mirada, camino hasta la improvisada cama que tenía en la esquina y palmeo un par de veces indicándole que se centrara.
El peleador no indago más acatando las órdenes silenciosas de Jun. Como un niño pequeño espero sentado mientras que la chica con gran rapidez tiraba todas las botellas vacías de cerveza, después se dedicó a buscar entre los cajones de un mueve a un lado de la cama un botequín de primeros auxilios, por último se dirigió a un pequeño refrigerador que estaba al lado del baño sacando de este una botella de Alcohol.
—¿Quiere unas? —pregunto ladeando la que tenía en su mano.
—No tomo
Jun francio el ceño ante la seca contestación cerrando de golpe la puerta de la nevera. Abrió la botella dándole un trago.
—Tu tampoco deberías de beber tanto—hablo el chico mientras seguía con la mirada los pasos de Jun hasta sentarse a un lado de el—De seguro eres menor de edad aun, sabes que eso es ilegal— dijo con burla.
—Lo dice el boxeador que arregla peleas—contrataco dando otro sorbo—Esto...—ladeo la botella frente a la cara del afro— es lo único que me mantiene en paz.
—Creo que hay otras maneras de solucionar los problemas que bebiendo
—Dime como ¿Peleando? ¿Retarlo a una pelea de box? —dijo mientras hacía que el chico volteara hacia ella, Jun quito sin cuidado las gasas en su rostro sacando quejidos de los labios de él. Las heridas aunque habían sido levemente tratadas por Nanbu solo habían puesto pomada y la gasa para que la sangre no siguiera saliendo.
—¿Box? —Pregunto el chico después de un quejido—¿Te refieres al Megalobox?
—No, me refiero al Boxeo de verdad, aquel que se determinaba por la habilidad y no una máquina—argumento mientras daba otro trago para después echar un gran chorro a la herida del chico.
—¡Maldita! —Ladro haciendo reír con fuerza a Jun—¡Lo estas disfrutando! —replico sacando otra risa de la chica.
—Es mi venganza —murmuro secando con cuidado la herida retirando todo rastro de sangre seca, el boxeador la miro confundido—, por no demostrar de lo que estas hecho.
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Megalo Box
FanfictionMegalonia, el campeonato que servirá para encontrar al mejor Megaloboxeador de todos los tiempos
