II (Primer encuentro)

75 5 0
                                        

una fría noche más en la que aquel cazador deambulaba por aquella gran ciudad con cautela, buscando a su próxima presa la cual le daba asco, tanto por cómo era y por sus acciones: Usar a mujeres solo como un objeto y nada más, eso más que asquearle le hacía enfurecer, desde que había caído la noche había comenzado a pensar 1001 formas de matarle... de escuchar esos sonoros gritos.
De tan solo pensar eso se emocionaban e inconscientemente sonreía mostrando sus colmillos los cuales eran cubiertos por su máscara de "Luna de sangre" la cual el mismo había hecho.

Ya en aquel lugar, el Castaño miraba detenidamente a todas las personas que se encontraban dentro de aquel lugar, no hacía falta mirar por el tragaluz, podía verlos a través del tejado,sin embargo, algo le hizo inquietar y fue el sentir dos presencias más cerca del lugar, no eran débiles... y siquiera podía saber su localización exacta, pero más que nada le provocaba ansiedad. Parecía que se estaba volviendo loco, pues dos voces femeninas comenzaron a retumbar en sus oídos incomodándole. Un sonoro estruendo le hizo reaccionar, sacándole de su transe, ladeó su cabeza y miró con sorpresa y algo de enojo a través de las paredes viendo como dos siluetas femeninas acababan poco a poco con sus presas, este gruñó molesto por la situación por lo que decidió entrar para acabar con su objetivo principal.

[...]

Aquellos bellos ojos ámbar le miraban con confusión, aquella chica con rasgos de León tenía a su presa en manos ya muerta mientras que a su lado estaba una chica con semblante serio la cual tenía una katana como arma.

—Hmm... dos ladronas osadas, ahora que ustedes me tomaron algo mío, yo tomaré algo suyo—una sonrisa se formaba entre sus labios, los cuales eran cubiertos por su máscara.

—¿De qué habla? ...—Preguntó la oji-ámbar mirando a su compañera.

—Ni idea, pero no es un objetivo...déjalo—respondió ella sin interés Guardando su katana en su funda. Miró fijamente al chico que tenía aquella máscara de luna de sangre mientras que El contrario solo rió a carcajadas dejando confusas a las dos chicas que estaban esperando el siguiente movimiento del chico, por lo que veían... no tenía buenas intenciones.

Para cuando las dos reaccionaron, ya tenían frente a frente a aquel cazador de hambre insaciable, la oji-ámbar queriendo alejarlo trató de golpearle en sus costillas, sin embargo, este detuvo el impacto con solo dejar caer su puño, desviando el golpe el cual dio a la nada. Por otra parte, la otra chica ya había desenfundado su katana y estaba lista para atacar, hasta que sintió una muy fuerte presión en su brazo: le había golpeado con el filo de su Palma. Esta sin más soltó el arma debido al dolor, sostuvo su brazo con su otra mano mientras retrocedía arrastrando su katana con ayuda de sus pies.

Mientras tanto, Leone luchaba fieramente con aquel sujeto de apariencia extraña, el cual no parecía amigable del todo. En un descuido, la oji-ámbar pudo asestar un fuerte golpe en la barbilla del contrario lanzándole lejos. Para cuando éste se puso de pie pudo por fin admirar su rostro, aquellos ojos estaban más que perdidos... su pupila estaba dilatada y aquellos ojos rojizos brillaban con intensidad.

—No estás nada mal... —reconoció Bruno acomodando su quijada debido al fuerte golpe, aunque, la oji-ámbar lo tomó de la otra forma, logrando así que Bruno sonriese triunfante—nada mal para una gatita...

—¿Lo debo de tomar como un cumplido? —rió entre dientes  colocando una de sus manos en su cintura sin quitarle la mirada de encima al contrario, este no respondió y quitó lo que le quedaba de máscara de su rostro, dejando ver su otro ojo el cual tenía una muy pequeña parte café y la otra ya había sido consumida por aquel rojo vivo. Para cuando este quiso dar un paso para acercarse más a la chica, se sintió... aprisionado, solo sentía un leve cosquilleo por todo su cuerpo más no detectaba que era, hasta que sintió que aquel cosquilleo se tornó en un apretón cada vez más fuerte, este gruñó volteando a todos lados tratando de averiguar qué era lo que le había aprisionado, teniendo éxito en su búsqueda, ya que, había identificado a otras dos personas que al parecer eran compañeros de la gatita y la chica cortes limpios, apodo que le dio al ver los cortes de katana en los cadáveres.

—¿Quién es este? —Preguntó calmado el peli verde acercándose a la chica de la katana.

—Qué se yo... solo llegó y todo esto pasó... mm, por lo que veo, parecer que es un portador de una teigu... pero no la veo por ningún lado—Replicó desactivando su teigu, desapareciendo aquellos rasgos felinos que tanto llamaban y atraían de cierta forma al contrario.

—Muy entretenido todo... pero ya debemos de irnos...—Regañó una voz femenina a los tres, los cuales solo la miraron con cara de "¿Enserio dices eso?"

—Hmm... así que, todos ustedes tienen teigu's, no me sorprende... ahora entiendo por qué no podía romper estos malditos cordeles ...—se detuvo un momento para luego seguir hablando, solo que ahora su voz era más tranquila y sus ojos ya habían regrésale a la normalidad— Ejem...He aquí mi pregunta... ¿Ustedes qué hacen aquí y por qué vinieron hasta acá sólo para matar a estas ... personas? ... Hmp...—dudó un poco en decir lo último, porque, ¿a quien engaña? No merecen siquiera ser llamadas así, pero llamarles animales es un insulto para los mismos.

Todos los presentes exceptuando a Bruno, se miraron a los ojos, preguntándose si debían decirle o no, hasta que una decidió hablar sin darle tanta importancia a lo que iba a decir... después de todo, seguro que era solo un fanático y ya.

[...]

Su vista borrosa no ayudaba en nada, además, de que sentía aquella misma presión de hace un rato, ¿Qué es lo que le habían echo ese grupo? Lo único que recordaba fue que perdió el control después de un pequeño incidente con una de las chicas.

Ya estando más consciente de que pasaba a su alrededor, éste se puso de pie a cómo pudo mirando confuso como ahora habían más personas, aunque claro, seguían las de antes, ¿Qué acaso le habían secuestrado? Justo en el momento que iba a hablar, una mujer de pelo albino apareció en aquella sala, además de aquella característica también tenía un parche que cubría su ojo izquierdo y un brazo ... ¿Llamativo?, era fácil deducir que los perdió en alguna batalla contra alguna criatura, o bien, contra otro portador de alguna teigu.

[...]

~narra Bruno~

Bueno, primero me secuestran y ahora tengo que entrar a su grupo cristiano a exterminar a las impurezas de la capital, cuando yo lo hacía sin pertenecer a nada, sin contar que rompieron más mi máscara en el trayecto, Malditos inútiles... sobre todo la chica manos tijera(Sheele), tenga o no su teigu... hace una masacre, casi me decapita, por culpa de sus lentes terminé con una de mis mejillas rojas por el hermoso golpe de ... ¿Leone? ... yo qué sé cómo se llama, pero ... valió la pena aunque la odio.

Caminando rumbo a mi habitación, me topé con un chico notoriamente menor en estatura, el cual me miró confuso por unos instantes, yo solo alcé una ceja y me le quedé mirando, solo que con la diferencia de que yo le hice temblar por la forma en que lo hacía... odio el contacto visual, sea amigable o no, para cuando se fue, justamente llegó la peli rosa chocando con el y cayendo de la forma más cliché posible... uno encima de otro, claro yo solo me reí ante la situación, causándole más vergüenza a los tórtolos, aunque, de inmediatamente se pusieron de pie y comenzaron a pelear (nuevamente)... ¿Cómo es que los soportan? Me les acerqué con cara de pocos amigos y les separé, obligándoles a mantener distancia, miré a los dos una última vez antes de lanzarlos hasta sus respectivas habitaciones a las cuales entraron de golpe... literalmente.

—¡Ups! —reí a carcajadas por lo sucedido anteriormente. Tal vez... me acostumbre a todo esto y a tener compañeros de equipo, llevo mucho tiempo sin tener algún tipo de compañía... Hmp... esto no vendria para nada mal.

Akame ga kill (:Re(?Where stories live. Discover now