Cap.1

14 0 0
                                        

Elizabet

No tenía ganas de levantarme, era muy temprano aunque él quedarme acostada no era opción, en primera era porque solo tenía un saco de dormir como cama y segunda, seguramente mi papá iba a venir a derribar la puerta si es que no me levantaba luego. Con todo mi fuerza de voluntad me separé de la gloriosa cama para ir al baño a hacer lo que todos hacen en un baño.

No me presente, mi nombre es Elizabet Jones, tengo diez y seis años y ahora mismo resido en New York, hace aproximadamente 3 días nos mudamos por cuestiones de trabajo relacionadas con mi padre, para no aburrirlos tanto, resumiré mi vida.

Hace 16 años una pareja tuvo una pelea a niveles increíbles que termino con mi madre saliendo de casa y dejándole una bebe a mi padre, esa era yo, desde entonces la única figura paterna es mi papá, no tengo ni idea quien es mi madre y tampoco me interesa saberlo, tengo una relación más que buena con el, es lo único que tengo.

Salí del baño y me puse mi ropa casual, era mi primer día en una escuela totalmente nueva, me sentía un poco nerviosa pero me adapto muy bien a la gente, soy flexible. Baje las escaleras de esta nueva casa, aún habían algunas cajas con cosas dentro, fui a la cocina y saludé a mi padre.

-Hola papá-lo abrasé y me senté en la mesa, si, en la mesa, no en la silla.

-Hola Ellie ¿estás lista para empezar tu día?-me paso un plato de cereal-.

-Ssship-dije con la boca llena de cereal y leche, mi papá me miro con esa mirada que te dan cuando te quieren regañar-lo siento-trague-.

-¿Tienes tus horarios?-.

-Sip ¿Tienes tu maletín?

-Siempre ¿Terminaste?

-A tiempo-Me pare y deje el plato vacío en el fregadero-Estoy lista-.

Salimos de la casa para dirigirnos al auto y de paso la vecina nos saludo ¿porque en cada barrio hay una vieja contando chismes? En fin, después de veinte minutos llegamos a mi escuela, me despedí y bajé. Se suponía que debía dirigirme a él aula 2-3 para mi clase de Matemáticas, después de un rato buscando me perdí totalmente, esto es malo si no encuentro el salón pronto voy a perder mi clase. Pero como el universo me odia justo tocaron la bendita campana que indicaba que las comenzaron.

-Perfecto-dije con obvio sarcasmo-.

-¿Estas bien?-alguien me preguntó a mis espaldas, cuando giré vi a un chico alto de cabello largo y ojos delgados.

-No, estoy perdida-Para que negarlo, necesitaba ayuda-.

-¿Eres nueva cierto?-Nooooo, sabes que tengo pérdida de memoria y no recuerdo a donde hay que ir, quería responderle eso pero solo asentí-Ok, clase de matemáticas con el profesor Jay Gluberman en él aula 2-3, está en el segundo piso a la derecha, yo estoy en el tercero, te llevaré y después iré a mi salón ¿te parece?

-Si, Gracias.

-Por cierto, soy Mathew pero dime Matt-y me entrego mis horarios otra vez-.

-Soy Elizabet.

-¿Y de donde eres?

-Soy de San Francisco.

Nos pusimos a platicar mientras íbamos a nuestros salones, Matt me comentó que se había mudado aquí hace 2 años pero ya se había acostumbrado totalmente, la razón fue porque sus padres se habían divorciado y su madre encontró otra pareja que tiene una hija que estudia aquí también, se habían hecho amigos con el paso del tiempo. Yo le dije que estaba aquí por el trabajo de mi padre, que no tenía madre, tenía cara de arrepentimiento pero le dije que no me importaba y la charla acabo cuando llegamos a mi salón.

-¿Te parece si te juntas con mis amigos al descanso?-preguntó cuando llegamos-.

-De acuerdo-sonreí-.

-Genial, nos vemos-se despidió y subió las escaleras para ir a su salón-.

Toque la puerta y después de oír un "Pase" entre y explique que era nueva y que me había perdido.

-¿Tu eres...Elizabet, cierto?-dijo el profesor de Matemáticas-Bien, yo soy Jay Gluberman, profesor de matemáticas, siéntate en el puesto vacío al lado de Ji Won-.

Obedecí y fui a sentarme al lado de ese chico con rasgos asiáticos que solo me sonrío. Y así empezó mi mañana.

Thomas

Hola, soy Thomas pero díganme Tom, tengo treinta y siete años y ahora vivo en New York por mi trabajo, hablando de eso me estoy dirigiendo para allá, trabajo en una editorial bastante famosa y me ascendieron. Estacione y me dirijo al ascensor para tomar mi puesto y cuando llego me saluda Lorraine.

-Hola cariño ¿cómo estás?-me besa la mejilla-.

-Bien, Gracias-me siento en el escritorio para comenzar mi trabajo-.

-¿Como está Ellie?-Mis amigos la conocen tan bien como a mi, cuando comencé a trabajar aquí se interesaron mucho y la conocen desde que tenía unos pocos años, son algo así como sus tíos, ellos han estado para mi en todo tiempo y saben todo de mi.

-Está bien.

-¿Ya se lo dijiste?-cuando dijo eso enseguida aparecieron Nick, Mitch y Jess, ellos también saben todo al igual que Lori-.

-No, por favor no me atosiguen, no estoy listo para decírselo-.

-¡No puedes ocultárselo toda la vida! Tienes que contárselo antes de que ella lo descubra sola de algún modo, ella sabe cuando le ocultas las cosas-dijo Nick sacudiendo mis hombros y golpeándome la cara-.

-Déjalo, tiene razón-dijo Mitch separando a Nick de mi-No es fácil, no es como si de la noche a la mañana dijera a su hija "soy gay", aunque de algún modo Nick tiene razón-.

-¿La tengo?-.

-Sorprendentemente si, ella lo va a descubrir si es que no se lo dices pronto y no creo que reaccione de buena manera-.

-Oigan, no creo que eso lo aliente mucho-dijo Jess al ver que me ponía un poco pálido-.

-¿Saben que? Que se lo diga ahora, nosotros cubriremos tu trabajo para que salgas temprano, compra un pastel que le guste y se sientan a hablarlo tranquilamente-.

-No es mala idea-dijo Mitch-.

-No lo es...-di una pausa-lo haré, se lo diré cuando salga de clases-.

-Eso es ¡Muy bien!-saltó Jess-.

-No me gusta reprimirlos pero el jefe pide las copias del libro de primavera, los amo chicos-dijo Dominique- ¡Ah! Por cierto Mitch, Tyler me pidió que te diera esto-le pasó un papel con un número de teléfono-Se que está loco por ti pero la sala de reuniones está desocupada los viernes y cuando terminen limpien-dicho eso se fue-.

-Con que con el guardia de seguridad ¿eh?-dije para molestarlo un poco-.

-Es insistente, interesante pero insistente-guardó el papel en su bolsillo-.

-Ese hombre parece un salvavidas con ropa y tú te estás ahogando-dijo Lori-.

-Jodanse-.

¡My father is Gay!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora