Llegada

46 3 12
                                        

Normalmente las personas que reciben una oportunidad tan grande como la de convertirse en cantante profesional deberían sentirse tan emocionados que esten brincando de felicidad ¿no?.

Pero en un asiento de avión hacia Tokyo estás sintiendo una mezcla extraña de emociones, por un lado tienes una presión en el pecho y por otro sientes cosquillas en el estómago. Estas sensaciones se fortalecen cuando el avión por fin aterriza en el aeropuerto.

El hecho de que te esten dando tal oportunidad de debutar como cantante en el extranjero te parece tan irreal, como si fuese algo que estás soñando, cuando tu simplemente te la pasabas cantando en bares y clubes nocturnos. Una noche fría en la que como de costumbre interpretaste una canción lenta con tu vieja guitarra, en el pequeño escenario tu voz se oía tan dulce. Cuando terminaste fuiste a sentarte en un rincón del lugar y pediste una bebida, esperando a que el chispeo de la lluvia cesara.

Fue entonces cuando una persona se sentó enfrente de ti. Tú estabas ocupada mirando tu celular sólo para matar el tiempo, pasaron unos segundos para que notaras su presencia y voltearas la cara hacia arriba para encontrarte con un señor de rostro amable. Debía estar en sus cincuentas.

-Hola- dijo y deslizó una tarjeta por la mesa hasta ti.

En la tarjeta se leía:

SR. HIMURA
CAZATALENTOS BLOWGROW

Te despegas de tus recuerdos y una azafata se acerca hacia ti.

-¿se encuentra bien señorita?- te pregunta ella.

Estás mirando anonadada por la ventana del avión pérdida en tus pensamientos pero vuelves en ti y volteas a mirar a la azafata.

-sí claro me encuentro bien, gracias- respondes con serenidad.

Una vez en el aeropuerto de Tokyo lo único que quieres hacer después de un vuelo de catorce horas es descansar.Por suerte lo único que traes contigo es una mochila pequeña y una maleta rodante que tampoco tiene gran tamaño, sólo lo indispensable.

Saliendo del aeropuerto tomas un taxi, vas mirando por la ventana volteando a todas partes fascinada, tus primeras impresiones de la ciudad no son nada malas.

Has llegado al hotel donde te hicieron una reservación y una de las primeras cosas que haces al llegar a tu habitación es tomar un baño caliente, después te recuestas en la cama muy relajada, al fin tu cuerpo descansa, empiezas a sentir una calidez agradable, los ojos te pesan, intentas permanecer despierta pero tus párpados te ganan y caes dormida.

Al siguiente día la luz de la mañana que se filtra por la ventana te despierta, levantas la cabeza de la almohada y con los ojos entrecerrados miras la habitación. Con un poco de esfuerzo consigues levantarte de la cama. Vas hacia la mesita que está frente a la cama, tomas un vaso y lo llenas con agua del grifo del lavamanos y lentamente te lo bebes mientras intentas recordar algo. Algo que sientes que es algo muy importante que tenías que hacer justo ese día.

Dejas de beber y te paralizas.

¡justo ese día habías acordado con el Sr. Himura que te dirijirías al edificio de la empresa!

La hora acordada era a las 11:30 a.m.

Rápidamente enciendes la pequeña televisión de la habitación y ves que la hora es 10:35 a.m. Lo que significa que tienes poco menos de una hora para alistarte y estar en el edificio de Blowgrow puntualmente.

Te lanzas sobre tu maleta y empiezas a sacar desenfrenadamente prendas de ropa en busca de algo que pudiera servirte para presentarte en una junta tan importante.

Mientras te balanceas en una pierta para meter las piernas en la falda maldices y piensas cuantas veces no has estado en esta situación. Logras hacer una combinación de una falda roja con tirantes, camisa blanca con un listón negro amarrado en moño alrededor del cuello y zapatos negros bajos. En cuanto al maquillaje optas por rizarte las pestañas, delinear un poco, agregar base y un simple lipstick de color rosa pálido.

Miras todo el conjunto que has creado. Quizás un poco infantil pero no sabes que clase de apariencia debes dar, piensas que lo importante es que lo has logrado, miras de nuevo el reloj en la televisión y son las 11:02 a.m. Aún tienes veintiocho minutos para llegar ahí.

Tomas el elevador y mientras este baja, te preguntas como harás para viajar en el tren de Tokyo. Compruebas en el mapa de tu teléfono celular que el edificio no puede estar a más de 20 minutos en tren, pero no tienes experiencia y lo más seguro es que te pierdas.

Se abre la puerta del elevador en la recepción y sales a toda prisa pero al salir te percatas de un hombre uniformado recargado en un auto que sostiene un cartel. Te percatas de que el cartel tiene escrito tu nombre.

Te acercas al hombre.

-¿es usted?- pregunta el hombre .

Asientes timídamente.

-Bien, la compañía Blowgrow pone a su disposición este transporte para que podamos llevarla hasta nuestras instalaciones. Por favor suba.- el hombre te abre la puerta.

Tú entras en el auto muy sorprendida.

Empiezas a recuperar el aliento poco a poco y ya más calmada entras en una nueva crisis.

¿Qué voy a hacer cuando llegue ahí? ¿cómo debo hablar? ¿qué opinaran de mí?

Empiezas a sentirte más nerviosa y tensa de lo normal. Intentas relajarte y apartar esas ideas de tu mente pero te dominan.

-Hemos llegado- te comunica el chofer.

Levantas la mirada para ver el enorme edificio a través del vidrio del auto y te quedas boquiabierta.

El chofer te abre la puerta y tu sales lentamente.

-La estan esperando, yo estaré aquí cuando termine para llevarla a su hotel- dice el chofer.

Piensas que de nuevo no sabes como has salido de una.

Ahora el enorme edificio de la compañía musical Blowgrow está ante ti y subes las escaleras que lo rodean para entrar en él.

Estás en completa incertidumbre.

                                             
                                               ☆★☆★☆

Tokyo ShockStories to obsess over. Discover now