1 de enero de 1980

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~Hoy, 1 de enero de 1980, me encuentro en un tren rumbo a Maine, sin otro pensamiento en mi cabeza que no seas tú. Con tan solo mirar el paisaje, recuerdo aquellos momentos en los que nos conocimos. Yo, un pobre muchacho sin rumbo y dirección, y tú, mi amada Anastasia, una mujer bella, decidida e inteligente, la cuál me ayudó a convertirme en el hombre que soy hoy. Gracias a ti encontré la felicidad, y la esperanza volvió a mí. Gracias por todos estos años, mi bella Anastasia, gracias por enseñarme a ser quien soy.~

Diario de un poetaStories to obsess over. Discover now