Los sueños.

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¿Qué es un sueño?
Todos tenemos la experiencia de soñar y por ello sabemos lo que es un sueño y tenemos la experiencia de que es algo más de lo que contamos, que nuestros relatos no los recogen de una forma exacta, sin embargo, el conocimiento científico de los sueños tiene que basarse en las narraciones que se hacen de ellos, porque no vale analizar exclusivamente nuestros propios sueños para hacer una teoría sobre ellos.

Hobson (2000) describe de la siguiente forma lo que es un sueño: “La actividad mental que ocurre en el sueño se caracteriza por una imaginación sensomotora vivida que se experimenta como si fuera la realidad despierta, a pesar de características cognitivas como la imposibilidad del tiempo, del lugar, de las personas y de las acciones; emociones, especialmente el miedo, el regocijo, y la ira, predominan sobre la tristeza, la vergüenza y la culpabilidad y a veces alcanzan una fuerza suficiente para despertar al durmiente; la memoria, incluso de los muy vívidos, es tenue y tiende a desvanecerse rápidamente después de despertarse a no ser que se tomen medidas especiales para retenerlo”. Ya lo decía el ilustre Calderón de la Barca "...que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son..." Lo cierto es que, si juntásemos todo el tiempo que pasamos soñando a lo largo de nuestra vida, serían seis largos años, pero... ¿por qué soñamos? ¿qué son los sueños? Si los describimos someramente, resultan una secuencia de imágenes con sentido, aunque incongruentes, en la mente mientras dormimos, con un fuerte componente emocional para el soñador.

Los sueños han suscitado desde tiempos ancestrales el interés del hombre e incluso su interpretación guiaba los designios de pueblos y, por supuesto, la comunidad científica ha trabajado y sigue trabajando para dar una explicación sobre los mecanismos que provocan la experiencia onírica y su función para nuestro organismo. En 1900 Sigmund Freud publicaba "La interpretación de los sueños", que supuso una revolución en la concepción del fenómeno, porque postulaba que los sueños eran una deformación de nuestros verdaderos deseos y sentimientos. Lo que recordamos es una versión censurada de nuestros deseos inconscientes, que encontraríamos inaceptables y soñar sería una válvula de escape para superar el no realizar nuestros deseos más ocultos.

Durante muchos años, las hipótesis freudianas guiaron la investigación sobre el sueño y su significado, pero, a medida que la ciencia ha avanzado, esta teoría ha sido objeto de numerosas críticas y los investigadores se muestran escépticos ante la capacidad explicativa de la misma. Actualmente son dos hipótesis, las que cuentan con más respaldo:

•Hipótesis clínico anatómica del sueño: Los sueños se originan con estímulos externos, recuerdos y cualquier otra estimulación que este recibiendo el cerebro. Entonces, sólo serían pensamientos que resultan peculiares porque no tienen censura, porque durante el sueño, la corteza motora (controla el movimiento) y la corteza prefrontal (controla la coordinación de pensamiento), están desactivadas, sin embargo, la actividad en el hipotálamo/amígdala está a pleno rendimiento y en esta área se controlan las emociones, por eso nuestros sueños no están exentos de las mismas.
•Hipótesis de activación - síntesis: Esta teoría, formulada por Hobson y McCarley, indica que la actividad neuronal creada por las ondas que se originan en nuestro cerebro durante el sueño, hace que nuestra corteza prefrontal quiera dar una interpretación a toda esta información y aglutina toda la información creando historias sin sentido. Seguramente alguna vez has soñado que estabas cayendo, pues bien, esta teoría da una curiosa explicación para este sueño: el sistema vestibular alerta al cerebro que nuestra postura no es la habitual, y este interpreta la posición como estar volando o cayendo. Aunque precisamente este tipo de afirmaciones, demuestra los puntos débiles de esta teoría ¿por qué no soñamos siempre estar cayendo entonces? Y aunque deja aspectos sin explicar, esta última teoría, es la más aceptada actualmente, para vislumbrar qué ocurre dentro de nuestro cerebro mientras dormimos.
¿Puede influir nuestro equipo de descanso en nuestros sueños?
La respuesta es sí. Evidentemente un conjunto deficiente, puede hacernos que no durmamos con la temperatura adecuada, o que no estemos cómodos, acortando las fases naturales del sueño, y por tanto los períodos de actividad onírica. Además, teniendo en cuenta las teorías expuestas, la experiencia circundante, condiciona la temática del sueño, si nuestra cama no nos proporciona agradables sensaciones, difícilmente nuestros sueños serán satisfactorios. Para garantizar que tus sueños sean placenteros, descansa saludablemente gracias a Grupo lo Monaco.

~Luisa

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⏰ Última actualización: May 03, 2018 ⏰

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