PRÓLOGO

6 3 1
                                        

No se como iniciar esta carta y decirte todo lo que tengo que decir, porque realmente no hay nada que decir.
Pero ya es suficiente, estoy tan cansado de vivir en el pasado, intentando regresar a un tiempo donde todo era más fácil.
Pero llego el momento de dejar todo eso atrás, porque ya entendí que aunque lo intente, ya no podre hacer nada, el tiempo pasa y los relojes comienzan a asustarme.
Quisiera poder hacer que esto funcione, pero tal vez espere demasiado tiempo, o quizá no fui echo para jugar este juego, y te pido disculpas por ello.
Se que no necesitamos estas lineas, ni preguntar que tan profundo quieres llegar porque te necesito y tu me necesitas. Sin embargo es imposible pretender que estoy bien, ahora es muy tarde y no puedo volver atrás, y a pesar de que estoy débil y derrotado estoy tratando de no dormir.
A llegado la hora de rendirse, estoy apuntó de quebrarme y ya no me quedan fuerzas para luchar, los demonios esperan y no hay nada que pueda salvarme.
Causare daños irreparables por hundirme en mis sentimientos, pero esa sensación de que pertenecieras a mis sueños, me hacia construir algo que fracasaría, debí decir adiós, fue estúpido creer que de algún modo si había suficiente voluntad, habría un camino de alguna manera.
Tu no te alejaste y yo no hice nada para impedir que pensaras que todo estaba bien.
¿A caso no sabes que hay cosas que son mejor dejarlas solas?.
Me he convertido en algo que no puedes abrazar, miro mi vida pasar por el espejo retrovisor,todas esas imágenes congeladas en el tiempo se vuelven mas claras, cuando la mente rompe el espíritu de tu alma.
Se que hay palabras difíciles de decir, quizá por la reacción que provocan, imagino que cada persona tiene las suyas, bueno, pues las mías son "adiós" y "olvidame".
El papel Se ha acabado y el tiempo también.
      
                                                    Adiós.
                                                    J.W.L

Deje la pluma en el escritorio y volví a leer la carta una vez terminada, la sostuve unos minutos entre mis manos, decidiendo si esta era la definitiva, ya que la había tratado de escribir varias veces sin éxito alguno, pero esta vez algo me decía, que en ese papel lleno de letras, estaba el interior de mi alma.
Tome el libro que había terminado

De leer hace unos días aun con la carta en las manos, lo deje frente a mi y me dedique a doblar la carta en tres partes iguales, para después guardarla en un sobre y sellarlo.
Abrí el libro exactamente a la mitad y entre esas paginas coloque el sobre, pase mi mano lentamente por la pasta contemplando cada detalle y lo guarde en un cajón.
Me puse de pie y camine hacia la puerta, para salir a vivir  como si tuviera alguna elección.

DREAMSStories to obsess over. Discover now