Había una vez en un pequeño lago del oeste mediterráneo... Una criatura de baja estatura que luchaba por mantenerse en pié, pero había mucho viento y eso la hizo rodar y rodar como una patata 80 metros, y nunca mejor dicho, pues la criatura era una patata.
Cuando se levantó la pequeña criatura estaba delante de una mansión encantada que parecía estar hecha de algodón de azúcar. Se giró y a su lado tenía un enorme monstruo come patatas, así que la criatura corrió hacia la mansión para refugiarse pero cuando estuvo a punto de llegar apareció su madre regañandole por no haber arreglado su habitación; El monstruo huyó espantado y la madre le atizó fuertemente con una escoba vieja.
Nuestra amiga intentó entrar a la mansión de azúcar, pero dos soldados con cabeza de caramelo dijieron - - no aceptamos visitas, aparte no creemos que el rey quiera ver a una asquerosa patata como usted-. Y la patatita desesperada... Comenzó a llorar, aunque en lugar de lágrimas le salían trocitos de jamón(aaaw que kawaii).
-- y eso que huele mi real nariz es jamón? - - se escuchó la voz del rey a lo lejos; A continuación se escuchó una profunda risa acercándose, el rey era una masa de caramelo gigante con una corona de palomitas, - - dejadlo pasar-- dijo, y la patatita aún con pedacitos de jamón en los ojos entró siguiendo al rey a la sala de visitas, ahí se acomodaron y el rey mandó a traer un aperitivo para su invitada.
Una vez ambos disfrutaron de todo tipo de dulces, la patatita recordó que era diabetica- MIERDA- y el rey ante tal grosero comentario llamó a su guardia al grito de - QUE LE CORTEN LA CABEZA- Pero como las patatas no tienen cabeza, la guardia no supo como actuar.
La criatura se salvó de sus verdugos pero acabó siendo en vano, pues... Porque murió de diabetes en ese mismo instante; el rey se encogió de hombros y decidió que ese jamóncito no se podía tirar, así que su alteza fue feliz y se comió una patata.
FIIIIIN.
