Eran ya pasadas las ocho de la noche, Hiraga Ren estaba en su departamento. Este se encontraba en la cuarta planta de un edificio situado en un barrio tranquilo a las afueras de la ciudad. Desde temprano tenía la sensación de que alguien lo estaba vigilando, pero así mismo fue a trabajar, la molesta sensación de que seguían sus pasos se convirtió, más que en un presentimiento, en un hecho, alguien lo estaba siguiendo y no mostraba su cara, él sabía que tarde o temprano se dejaría ver.
Ren debía medir aproximadamente 1.85, su cuerpo era la principal prueba de su vida de ejercicios y trabajos duros, de brazos fuertes y potentes piernas, de andar tranquilo y ágil. Su tez bronceada por el Sol y la fiera mirada de sus brillantes ojos verdes demostraban que, sin lugar a dudas, era un hombre de acción. Vestía un pantalón negro y un pulóver gris, hacía ya tiempo que los colores habían desaparecido de su vida, prefería las tonalidades oscuras.
Acababa de regresar del trabajo, se duchó y se dispuso a leer un periódico que había dejado en la mesa, el titular principal hablaba de otra de las hazañas de "Miss Shadows", la heroína que había estado protegiendo al pueblo durante tanto tiempo, terminó de leer la noticia, tenía la mirada perdida, quien sabe que cosas pasaban por su mente en ese momento, se dispuso a comer algo, en el momento que abrió el refrigerador lo sintió, se giró rápidamente y lanzó en la dirección de la ventana, uno de los cuchillos que siempre llevaba consigo, se escuchó un gemido de asombro, entonces lo vio.
-Hola viejo, ya veo que aún no te has oxidado del todo -le dijo Ren al viejo que estaba arrodillado debajo de donde calló el cuchillo- al menos lograste esquivar el cuchillo.
Ren miró al anciano, su atuendo estaba compuesto por un pantalón ancho y de color grisáceo, una camisa del mismo color y una capa negra que cubría casi todo su cuerpo, capa que utilizaba para esconderse y pasar desapercibido. Su cara dejaba ver que el pasar de los años no le había tenido compasión. Sus pequeños ojos negros y su fina nariz le daban un toque de inteligencia a su rostro. Las arrugas acumuladas en su frente y alrededor de sus ojos demostraban que había tenido una vida agitada y llena de preocupaciones.
-Ren, ¡cuánto tiempo! -dijo con la voz quebrada mientras se ponía de pie- ¿tenías que darme una bienvenida tan alegre?
-No tienes que fingir Aoi-sensei -dijo irónicamente- sé que has estado al tanto de todos mis movimientos desde que puse un pie fuera de la villa, pero te entiendo, tenías que asegurarte de que no me volviera a acercar a ella.
-¡Nunca te dije que te fueras!, Fuiste tú quien decidió irse.
-¡Pero me hiciste imposible mi vida allí! –exclamó Ren con rabia- estando tan cerca de ella y sin poder...
-¡Era por su propio bien! –Aoi no lo dejó terminar la frase.
-¡Ya cállate! No quiero escuchar nada sobre eso, ¡solo piensas en tu propio bien! ¡No seas hipócrita! –Ren estaba realmente alterado, le dolía cada vez que recordaba todo lo ocurrido- Pero apuesto a que no viniste solo para decir hola –dijo ya más calmado- ¿Qué haces aquí?
-Tú como siempre, directo al grano –respondió el anciano- vine a verte porque quiero... -dudó por un segundo, se notaba que era difícil decirlo- necesito que vuelvas.
-¿¿¿Qué??? –exclamó Ren visiblemente sorprendido- ¿pero qué locuras estás diciendo ahora?, me fui de allí jurando no regresar, lo sabes bien, y me dejaste bien claro que no me querías en la villa.
-Si no fuera una necesidad no estuviera aquí prácticamente rogándote que regreses.
-Me importa un comino que ruegues, no voy a regresar nunca.
-¿Ni si quiera si es ella la que te necesita?
Ren dudó por un segundo, bajó la cabeza.
-Ella está mejor si yo estoy lejos. –dijo en un hilo de voz.
-¡Demonios Ren! –explotó el viejo- ¿Crees que si no fuera algo realmente importante te pediría ayuda? ¡Tú eres la única solución, eres a quien único puedo confiarle esta misión!
-Ya te dije que no me importa –dijo Ren calmadamente- así que por favor márchate, no quiero ver tu cara nunca más, así que no regreses por acá, la próxima vez que te vea no seré tan amigable. –le dio la espalda y se encaminó hacia su habitación.
-¡Ella está en peligro! –gritó el viejo desesperadamente.
-¿Qué? –Ren se giró rápidamente- ¿qué diablos estás diciendo?
-La capturaron, hace ya 72 horas que la tiene –respondió visiblemente preocupado.
-¿Pero qué dices? Eso es imposible ¿Quién la capturó?
-Estábamos investigando un caso de secuestro, una corporación que supuestamente les buscaba trabajo a los desempleados –explicó Aoi- cosas raras estaban sucediendo, descubrimos que esta corporación realmente traficaba personas para otros países, niños, mujeres, y sobre todo personas que tuvieran algún tipo de poder, los sacaban del país y los vendían, algunos como esclavos, otros para experimentos. -Ren lo escuchaba atentamente, no podía creer que la habían capturado- Ella no podía permitir que eso siguiera sucediendo, -siguió contando el anciano- descubrimos donde tenían encerradas a todas las personas que capturaban, y ella dijo que iba a liberarlos, le dije que era demasiado precipitado, pero no me escuchó, últimamente nunca me escucha, solo se lanza hacia donde está el problema, es como si buscara pelea todo el tiempo.
-¡Tú eres quien debe evitar que haga ese tipo de cosas!
-¡Pero no me escucha! Hace mucho tiempo que no sigue mis consejos.
-¡Sigue contando lo que pasó! –en la voz de Ren se notaba la ansiedad.
-Como te decía, ella dijo que iría a liberarlos y así lo hizo, fue con Azuka, Kiryuu y Takumi, las cosas se pusieron feas, hirieron a Azuka, hizo que Kiryuu y Takumi la trajeran de regreso, supuestamente ella vendría detrás y...
-¡Rayos! –exclamó Ren visiblemente preocupado, en su voz se notaba la desesperación- solo lo dijo para que ellos se fueran, ella no regresaría sin liberar a esa gente, ¿es que no la conocen? ¡rayos! ¿Por qué no han ido a buscarla? Tienes mucha gente fuerte.
-Sin ella son solo un grupo de inútiles, necesitan un líder, alguien que les diga que hacer, yo estoy muy viejo, ¡ya no sé qué hacer Ren!, por eso vine a pedirte ayuda, eres el único que puede sacarla de allí.
-¡Vámonos! –su voz sonaba decidida- no hay tiempo que perder, llévame a la villa, tomaré lo necesario e iré a buscarla, si algo llega a pasarle..yo...
Ren tenía la mirada perdida, estaba temblando, una mezcla de miedo, de rabia y de dolor le recorría el cuerpo, había tomado una decisión, la traería de regreso, no importaba como, pero no dejaría que nadie le hiciera daño jamás.
KAMU SEDANG MEMBACA
Shadows powers
RomansaConozcamos a Oosaki Kaya y a Hiraga Ren, dos jóvenes que, por azares de la vida, se separaron y llevan vidas diferentes. Ella, hermosa y fuerte, orgullosa e inteligente, ha dedicado su vida a, junto sus compañeros de Villa, utilizar sus poderes y su...
