Triste

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Era un domingo normal, las calles cerca a mi casa desoladas, no había sol, y yo ahí caminando sin un rumbo en específico.

No sé cuantas horas habían pasado desde que empecé a caminar, pero viendo a mi alrededor pude suponer que más de dos. Había llegado a un vecindario tranquilo, me puse a observar las casas sin mucho interés hasta que llegué a una que me quitó el aliento, era una casa de dos pisos completamente negra, las ventanas estaban rotas y en general se sentía un aire tétrico, por lo que supuse que fue el lugar de un desafortunado incendio, avancé con la intención de darle la vuelta entera a la casa, hasta que me tropecé con un pequeño cuaderno de tapa marrón, lo levanté y lo analicé, estaba algo chamuscado por los bordes, pero al parecer el contenido estaba intacto, vaya, que suerte la de este libro, pensé. Guardé el libro en mi mochila y me fui de allí, ya en casa lo leería.

Llegué a casa y subí a mi habitación, aquel libro me causaba mucha curiosidad, dejé mi mochila en la cama, me cambié con algo más cómodo y saqué el libro, era hora de leerlo. Lo abrí y noté que la mayoría de las paginas estaban en blanco, qué decepción, pensé, ya que solo habían unas tres hojas con contenido.

Día X

Me he acostumbrado al dolor, mis lagrimas solo salen cuando se las pido, lo cual no significa que me guste desayunar golpes y almorzar insultos.

Mi vida es hermosa, tranquila y mucho más fácil de lo que parece, no entiendo por qué estoy escribiendo esto, mi vida es tan fácil que no debería tener derecho a quejarme, hay personas que realmente tendrían derecho a eso, pero no creo que sea mi caso, por ejemplo, están los niños que no tienen qué comer, los que fueron abandonados, aquellas personas que tienen una enfermedad incurable y están solas, personas que perdieron todo lo que tenían, están los que perdieron a alguien querido, las celebridades que tienen que lidiar con el "qué dirán" del mundo, también están las personas que experimentaron la guerra, o aquellas personas a las que les hicieron hacer cosas que realmente no querían...hay tantas personas cuya vida es realmente un infierno y aun así... no sé por qué al escribir esto quiero llorar.

Tengo moretones en el cuerpo, y a lo largo de mi no tan corta vida he tenido varios cortes o heridas de donde brotó sangre, aunque de ninguna de ellas queda cicatriz. No hay ni una sola semana en la que no me golpeen o insulten, a sido así desde que tengo memoria, diría que no hay ni un solo día  en que pase eso, pero no estoy seguro, así que mejor digo semana.

No debería estar escribiendo esto, mi vida es hermosa comparada con la de muchas personas, tengo un lugar donde dormir, no me falta la comida, no hago trabajos forzados...pero mi corazón duele y hace que mis lagrimas quieran salir. Sé que no es justo, sé que mi vida está bien y no debería estar quejándome, pero no lo entiendo, yo sé que mis días son mucho más llevaderos que los de otras personas, pero mi corazón sigue doliendo. De hecho, debería considerarme afortunado, pero hay algo en mí que se niega a entender, yo no debería estar triste, no debería querer llorar, ni siquiera debería estar escribiendo esto...pero duele.

Mi madre dice que soy un estorbo y un completo inútil, que si me muriera sería mejor, ya que dejaría de ser un gasto más; que si desapareciera no le haría falta a nadie; ¿quién necesitaría de alguien tan lento e inútil como tú?... mi madre dice eso a menudo, pero está bien, al menos tengo una madre, las personas que perdieron a la suya deben sentir un dolor que no logro imaginar.

No entiendo, aun teniendo madre a la cual llamar mi familia y una casa a la cual llamar hogar...no deja de dolerme el corazón, debe ser porque soy un tonto y no logro entender que mi vida es hermosa, debe ser eso.


Firmado: un unicornio azul

El diario de un ángelStories to obsess over. Discover now